La fogata se había extendido hasta altas horas de la noche. Escucharlos a todo fue algo muy enriquecedora, muchos de ellos contaron las historias de algunos héroes de hace cientos de años, cuando no existían gremios, ni una organización, solo un grupo de personas se unían y realizaban la cacería de monstruos. Me daba un poco de valor para regresar, pero me faltaba experiencia, solo había estado en dos misiones y sentía cierta desconfianza. Me levanté algo tarde, tenía mucho sueño ya que me fui a dormir temprano el día anterior, todo por escuchar diferentes historias. Lo primero que hice fue tomar una de las espadas con las cuales yo andaba. Decidí tomar la normal y por su practicar con alguno de ellos. Me olvidé de lo que vine a hacer aquí. Me deje llevar por las historias, y quise ser

