DIEGO ¡PLAF! Sonó una gran cachetada y esa era mi madre, quien me golpeó, me quedé impresionado, pero no me enoje, se que escucho mi conversación con Natsumi. Puedo entender el por qué de sus acciones, sobre todo porque ella también quería a Samuel, me giré nuevamente para verla, se notaba en su mirada tristeza, yo estoy igual, no puedo negar que las palabras de Natsumi me siguen rondando en la cabeza. 'perdi a un padre, a un amigo, a un novio, a un hijo, mi segundo hijo'. Esas palabras me están aniquilando por dentro me lleva a un pozo sin fondo. Eres un idiota— comenzó mi madre a regañarme— te dije que ella no tiene la culpa de nada, mira como está— dice señalando en la dirección en la que Natsumi se fue— esa mujer te ama, te ha dado una hija hermosa, la vida quiso que te enamorar

