CAPITULO UNO Su Omega Desafiante DAGGER Me paré en medio de Las Tierras Yermas, lo que quedaba de ellas, y dejé que mi mirada asimilara la realidad ante mí. Estaba en ruinas. El brillante sol del desierto iluminaba en lo alto, destacando cada chabola demolida, las cercas carbonizadas, los bienes destruidos que los habitantes habían guardado durante días desesperados. Con o sin sol, mis ojos no podían evitar ver a la gente que se arremolinaba, pareciendo perdida. Perdidos. ¿Yo también les parecía perdido? Esta tierra que limitaba con Luxoria al sur era el hogar de los omegas, la clase más baja de cambiaformas entre la gente Weren. No. No era la más baja. Ya no. No desde que el rey Adalai tomó una omega como reina y declaró nula y sin efecto La División. No más segregación, no más ma

