Olivia Miré el anillo sorprendida por la belleza de este, William comenzó a contar que era un diseño único y que a la luz, tenía destellos delgados de un color verdoso, eso le recordó al color de mis ojos. Volvimos a hacer el amor dos veces más hasta que decidió que era hora de entrar a la habitación, no quería que nadie nos viera desnudos al amanecer cuando comenzaran a trabajar. Una vez ya acostados en la cama, colmándonos de cariño el uno al otro, nos quedamos rendidos por el resto de la mañana. Cuando me volví para abrazarlo y acurrucarme, él ya no estaba, su lado estaba bastante frío, señal de que ya tenía rato de que se había ido. Me llevé la sábana a mi cuerpo para cubrir mi desnudez, miré alrededor, miré el reloj que colgaba en la pared y marcaba que era ya la una de la tarde, "De

