William —Aquí dice que está a diez minutos nuestro destino—dije a Olivia señalando la pantalla de GPS. —Pero no hay más camino. —susurró sin dejar de mirar la pantalla. — ¿Tendríamos que caminar? —dijo girando su rostro hacia a mí. Detuve el auto en el bloque rojo de líneas. —Yo creo que es caminar, pero…—hice una pausa—muéstrame tus zapatos—ella los levantó y no eran cómodos para caminar. —Si puedo caminar con ellos. — ¿Segura? —asintió y sonrió. —Muy segura, —suspiré y luego asentí en señal de que lo haríamos. Bajamos de la camioneta y la cerré con la alarma, cruzamos el área y comenzamos a caminar a campo abierto, apenas una delgada capa de nieve cubrió por donde estábamos caminando. A lo lejos vimos una casa de piedras y de su chimenea salía humo, “Alguien estaba cocinando” f

