El lugar era hermoso, habíamos subido directamente a la terraza cubierta donde todo estaba decorado divinamente, unos bonitos faroles daban la luz justa para que todo resultará íntimo y romántico, las mesas eran solo cinco y estaban bastante alejadas unas de otras lo que brindaba una suerte de privacidad además de que había plantas repartidas estratégicamente para lograr ese efecto. Nos sentamos e inmediatamente nos trajeron unas bebidas de cortesía. - Esto es hermoso - dije acomodándome mejor en mi lugar, desde donde yo estaba sentada podia ver el cielo estrellado, afuera hacía muchísimo frío porque estábamos en plena época invernal pero el lugar que Leo había elegido estaba cerrado con puertas de acrilico y gratamente calefaccionado. - Es la primera vez que vengo y además con excelen

