CAPITULO 9

1237 Palabras
El sitio estaba lleno , no cabía ni un alfiler, la música a tope en el bar y el restaurante colapsaba de gente , por suerte que habíamos reservado una mesa para poder cenar tranquilas, luego pasaríamos al pub y talvez conoceríamos a algún tipo interesante esta noche, aunque lo dudaba mucho. - ¿Que vas a pedir? - me pregunto Cris una vez que nos dejaron la carta. - No tengo mucho apetito, pero si me gustaría un trago de aperitivo - comenté mirando concentrada el menú. - Si te pones borracha te subo al primer taxi que vea y nos vamos derecho a tu casa - me advirtió . - No vine a embriagarme Cris, vine a divertirme solamente -. dije sin prestar mucha atención - Y conseguir sexo decente - agregó. - Y conseguir... ¿Que? - levanté la vista - Noo! no vengo a buscar eso -. me corregí avergonzada - Pero, lo tomarás si te lo ofrecen -. levanto su perfectamente depilada ceja. - No todo se trata de sexo Cristina - aseguré. - ¡¡Bueno ya!!.. que amargada estás -. - No estoy amargada , y no quiero discutir, parecemos una pareja casada -. Para mí suerte la mesera regreso para tomar nuestros pedidos y luego de 25 minutos la comida estuvo servida en la mesa, todo estaba delicioso, una vez satisfechas rechazamos la carta de postres y pasamos directamente al bar que estaba en frente pero pertenecía al mismo club. - Sentemos aquí - dijo Cris gritando un poco por sobre la música. Eligió los taburetes de la barra, ese era nuestro lugar asignado, era de fácil acceso y de iluminación tenue, estaba lo suficientemente cerca de los baños, y alejado del escenario y los parlantes, buen lugar para iniciar una conversación pero no demasiado íntimo ni solitario. - Te haz puesto el vestido n***o, me gusta como te queda, se te ve bien - dijo mi amiga. - A mi me da envidia como te queda ese top blanco, parece que te hubieras hecho las tetas - rei ya algo desinhibida por el alcohol - yo me las haría si tuviera el dinero. - Estás perfecta así, no las tienes pequeñas y además mira el culazo que se te ha puesto - - Estoy gorda Cris - - Deja de decir estupideces, estás perfecta, vienes diciendo que estás gorda desde que cumplimos 15 años - - Es fácil para ti decirlo, tu genética es privilegiada, eres igual a tus padres, tu madre no tiene un gramo de más y tú padre ni siquiera parece que tuviera 60 - - Envidiosa - respondió burlona - a mí me gusta te miras voluptuosa, tienes curvas y yo mataría por tener piernas grandes o un culo decente .- - Shh! basta, van a creer que somos lesbianas - la reprendí y reímos. - Señoritas - se acercó a nosotros uno de los organizadores - Veo que no están enterada de la temática de esta noche - comento. - ¿Temática? - preguntamos casi al mismo tiempo. - Desde hace algunas semanas hemos pedido a los clientes que participen de nuestros juegos, quienes estén a favor reciben un trago de cortesía en el bar con este cupón, ¿les interesa? -. - Un trago gratis es un trago gratis - respondió Cris - ¿De que se trata? - - Está noche es fiesta de máscaras - dijo él hombre. - Es una lastima - respondí - No hemos traído ninguna - lamente. - Eso se puede solucionar si están dispuestas - Automáticamente saco dos máscaras negras con algunas diamantinas brillantes - Aunque yo particularmente no cubriría sus bellos rostros, debo insistir - Tomamos los antifaces y nos los pusimos , el tipo se fue contento guiñando un ojo no sin antes dejarnos un cupón por una bebida gratuita para cada una. Llevábamos una media hora hablando hasta que Cris me hizo la señal, alguien estaba mirándome, yo procedería entonces a voltear muy disimuladamente para ver si me gustaba el tipo, de ser así Cristina se alejaría para ir oportunamente al baño, caso contrario se quedaría conmigo y no haríamos más contacto visual con él. Me di la vuelta para pedir un trago al mozo y aproveché para verlo de perfil, el bar tenía luces tenues pero por lo que podía ver estaba buenísimo o tal vez sería el alcohol que yo llevaba encima, alto de cabello castaño, llevaba máscara como nosotras por lo que no podía ver más allá de su linda nariz y mandíbula bien definida, su cuerpo no estaba nada mal, parece que iba al gimnasio con frecuencia, llevaba ropa informal solo una camisa y un jean oscuro, y aunque parecía estar acompañado de una joven, era mi tipo asique le di a Cris la señal para que se retirará por un rato. ¡Vamos a ver qué pasa! pensé. Al cabo de unos 5 minutos sentí una presencia detrás de mi, no me inmuté y dejé que fuera él quien diera el primer paso. - Hola - dijo con una voz particularmente encantadora. Moví el pelo de un hombro al otro dejando descubierto mi cuello y espalda hacia él antes de girarme sobre la butaca y verlo de frente, yo estaba en una clara desventaja de altura pero cruce las piernas y me estire hacia adelante sacando a relucir mi escote y aún sentada lo saludé. - Hola - dije con voz melosa. El balbuceó un poco antes de volver a hablar ¿Estaba nervioso? Yo no estaba mal pero tampoco era irresistible como para dejarlo babeando. - ¿Estás sola? - pregunto él - Eso parece ¿no? - respondí jugando con los hielos y lo que quedaba de mi trago. . - Yo.. - Miro en la dirección de la que había venido - Queria.. me preguntaba si .. - - ¿Si? - Dije y me pregunté si tendría algún tipo de problema, mi suerte con los hombres no era la mejor asique era normal pensar que era demasiado bueno para ser verdad, talvez tenía algún retraso no muy grave. El aclaro su garganta y dijo firme: - Quería invitarte un trago.. - - ¿Seguro? - pregunté, lo veía muy nervioso - y ¿Qué piensa tu novia al respecto? - pregunté señalando con el mentón la dirección de dónde el había venido. - Ohh! No no , ella no es mi novia, solo es una amiga - respondió más seguro. - En ese caso perfecto - respondí - Bueno.. ¿Que te gusta? - pregunto él. La mayoría de los hombres no preguntaban que me gustaba, pedían cualquier trago que yo estuviera ya tomando o peor, algo que ellos quisieran beber por el simple hecho de que si las cosas no iban bien al menos no desperdiciaban dinero en comprar otro. - Una margarita está bien - respondí. - Perfecto, pediré lo mismo para mi - respondió él y yo reí, era refrescante pero me pregunté cuántos años tendría, se lo veía algo joven. Levanto su mano e hizo su pedido al mozo y cuando ambos tuvimos nuestro tragos lo invite al centro de la pista para bailar un poco y ver cómo se movía, dicen que sabes si alguien es buen amante con verlo bailar, talvez era solo un dicho pero me gustaría comprobarlo de todas formas, él tipo era una delicia.
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