Llegaron a una discoteca. Desde a fuera se escucha una salsa de Marc Antony. ―No sabía que te gusta la música latina. ―Dimitri sonríe. ―Hay muchas cosas que no conoces de mí, amor, pero poco a poco te las voy a mostrar todas. ―dice acercándose para dejar un cálido beso en sus labios. Dimitri baja del auto para ayuda a Marianela a hacerlo. Caminaron a la entrada de la discoteca. Dimitri paga la entrada y subieron al vip. La tarifa que pago era para el área exclusiva, pequeños salones desde donde se ve las personas bailar, son muy concurrido por grupos. Dimitri no dejaría que nadie ni siquiera rozara a Marianela. Algo que ella tenía que conocer de él es su parte posesiva. No deseaba que nadie la mire o toque de la misma forma en la que él lo hace. ― ¿Te avergüenza bailar frente a todos

