Capitulo 32. Elizabeth no sabe que hacer, mira a Gustavo quien le acaricia las mejillas. — Tranquila, no te fuerces, solo piénsalo, toma tu decisión y lo hablamos en el desayuno, ¿Está bien? — Si mi amor, gracias. — No tienes que agradecer, quiero que seas feliz, que hagas lo que te haga feliz, pero jamás pienses que lo que la vida te regala no te lo mereces, debes saber que si te lo dieron a ti sin duda es por qué te lo mereces, ahora vamos a comer. — La toma de la mano y la guía al comedor entregándole los documentos a Arturo quien los asegura en la caja fuerte de Gustavo. Gustavo habla con Elizabeth mientras comen, le explica la situación y sobre su contrato en la empre de Ricardo, ambos llegan a un acuerdo y ella está dispuesta a hacer lo que sea necesario. — Yo hago todo l

