JOSHUA — Necesito un favor tuyo —. Estaba con el manos libres hablando por teléfono con Adauco, tenía que ponerlo al tanto de la situación de mis últimas semanas. — Cuando me pides un favor, por lo general, es porque tienes problemas —. Y era verdad lo que decía. — Encontré a Estefanía —. No se la esperaba. Él había perdido las esperanzas de que en algún momento la encontrara, y, sin embargo, siempre estuvo conmigo apoyándome a buscarla aún en los últimos meses. — ¡Mierda! ¡Pero me lo platicas un año después! — Me reclamó. — Sé que debí decirte antes, pero estaba en el hospital, pero tuve muchos inconvenientes. — Pero, ¿cómo diste con ella? — Larga historia, prometo contarte todos los detalles, pero por ahora necesito saber si sigues en Italia. Estuvimos platicando por un largo

