— No lo sé Ariana, hablaré con Luka, por favor no le des más información a tu chico, te juro que esto es muy serio — Espero que eso no sea un problema — Tal vez esté trabajando hoy y por eso no ha visto tus mensajes, dale un poco de tiempo. Vuelvo a la cocina y me encuentro con Luka que carga a Jérémie, intentando calmar su llanto ¡Preciosos! Lo tomó y me acomodo en una de las sillas bajas del sencillo comedor de la cocina y le doy el pecho. Luka no deja de observarme mientras sigue comiendo. Ha instalado mi desayuno en la mesa a mi lado, lo que me permite poder continuar comiendo ¡Muero de hambre! Cuando he sacado los gases de Jérémie y lo he acomodado en su cuna portátil, recuerdo lo que ha hecho mi amiga. — Luka, no vayas a enojarte, espero que no sea grave — Él levanta la cabeza,

