La señora que se encontraba muy animada con aquel muchacho de cabello castaño. ve extrañada que su hija se dirija a su cuarto a esta hora del día. Y por lo que ve. El chico también ve con la misma preocupación en la misma dirección que ella —Manuel ¿Qué tiene Laura? Se ve pálida—
—Cuídela mucha señora. Ella desde ayer no se siente para nada bien—le dijo mientras se toma el café que le sirvió la señora y mordía una de las galletas del plato que le dejo sobre la mesita —ella tiene esta semana de reposo —
—Por qué Manuel ¿le paso algo? — pregunto un poco alarmada.
A Manuel Le daba mucho pesar y remordimiento mentirle a la mamá de Laura. La conoce desde hace mucho. Este fue su hogar, muchas veces le abrieron las puertas cuando su padre y su mama quedaron sin su empresa y estuvo semanas sin verlos debido a que sus padres buscaban como no perder lo que con esfuerzo lograron.
Pero sabe que la señora es propensa y tiene problemas con el corazón. Esa es una de la razone por las cuales Laura y de hecho la pequeño Ashley han tratado de que este tranquila y que no agarre emociones fuertes. Otro punto a su favor para no decirle nada de lo que le paso a su hija ayer —ayer se puso a comer mucha comida chatarra. Creo que es eso. Todo el día de ayer se la paso en el baño—
La mujer no pudo resistir dar una buena carcajada por el malestar de su hija. Con razón la ve pálida y con poca fuerza —ya veo. ¡Enserio Manuel, es tan grave! ¿Cuántas veces iba al baño? —
—Demasiadas como para contarlas —negó como un buen actor —después que la fue a buscar al centro a ella se le ocurrió que le comprara alguna cosa de los puestos de comida del centro—
—Laura no piensa ¡esos centros sirven comida dinamita! Parece que se le olvida la vez que vomito cuando pidió una hamburguesa especial y le vomito todo el puesto y sus alrededores. —
—Jajaja ¿Qué? Esa historia no se la sabia. Le preguntaría a Laura luego — pensó divertido —creo que le cayó mal el chicharrón. ella Mezclo muchas cosas—
—Que lamentable Manuel. Que muchacha tan irresponsable. Supongo que estará deshidratada. Gracias por cuidar de mi hija—
—Tranquila señora Ana. Sabe que Laura es como una hermana para mí — le dijo con tranquilidad mientras se levantaba del sofá dejando la taza de café en la mesita — el café estuvo muy bueno. Señora Ana, pero debo irme—
—Está bien hijo. Pero vuelves a venir — le dio un beso en la mejilla como despedida— Siempre que vienes pasas de pasada. Salúdame a tus padres—
—Eso hare —le dijo saliendo de la casa prendiendo el motor del carro manejando de vuelta a la estación de policías. Fernando y el quedaron que el llevaría Laura a su casa y que él se encargaría de Gustavo.
Y como si lo llamara con el pensamiento su teléfono empezó a vibrar y sin demora lo puso en altavoz —ya dejé a Laura en su casa. ¿qué resolviste con Gustavo? —
—Jajaja. No sabes la cara que puso Manuel —le dio con una actitud orgulloso que noto el castaño a través del teléfono —necesito que vengas para firmar la denuncia—
—Espera. ¿Qué es lo que paso? Adelantame algo —pregunto con una sonrisa en su rostro. Al parecer el plan había funcionado, pero ¿Cómo?