Capítulo 19

1632 Palabras
             -Ay-suspiró, obligándose a comer un bocado. ¿Cómo podía convencer a su jefe de que la dejara practicar un poco más? Tenía que dejarle claro que sólo necesitaba lecciones de romance y seducción. Cuanto más aprendiera,más posibilidad tendría de poner a     Frank en su sitio.     Brandon tenía que entenderlo.     No pudo evitar pensar que si un mero beso había cambiado su perspectiva respecto a sus problemas con Frank, practicar el sexo con Brandon podría ser toda una revelación y no pretendía caer en eso.     -¿Qué?- se levantó de golpe y se rodeó el cuerpo con los brazos-. Deja de pensar en eso ahora mismo-llevó el plato y el vaso al fregadero-. Sólo harías el ridículo.     Sin embargo, ya no pudo sacarse la imagen de la cabeza. Se preguntó qué ocurriría si Brandon y ella practicaban el sexo.     Si lo hacían y descubría que realmente era muy mala en eso, no podría volver a mirarlo a la cara.     Tendría que dimitir.     Gimió y tomó un sorbo de agua.     -Vale, ya está-tamborileó con los dedos en la encimera-. Olvida todo el asunto.     Tenía que encontrar otra forma de solucionar lo de Frank. Al día siguiente le explicaría a Brandon que había estado equivocada, y él la perdonaría. Estaba segura que sus sentimientos eran de Frank hasta el compromiso que jurarón ante la iglesia cuando fueron entregados sus votos matrimoniales >. Al fin y al cabo, nunca le había causado a su jefe ningún problema hasta ese día.     Después de las explicaciones, todo volvería a la normalidad.Le aseguraría a Brandon que no volvería a portarse de forma inapropiada.     En menos de un año, al mirar atrás, se reiría de ese leve mancha en su impoluto expediente.     Sonó el timbre y ella dio un bote. Miró su reloj y se preguntó si sería el servicio de habitaciones. Les había pedido que no llamaran a su puerta con los deliciosos bombones de buenas noches.Pero esa noche aceptarían uno, necesitaba algo que la distrajera de sus pensamientos. Corrió abrir la puerta y su mente se quedó en blanco.     -Brandon - susurró.     -Tenemos que hablar.     Brandon miró a Kelly y ya no pudo recordar por qué le había parecido buena idea ir a verla. Tras pasar un buen rato corriendo por el recinto de hotel, mantener otra breve conferencia con sus hermanos para finalizar los detalles de la llegada de la familia y los invitados a la inauguración del complejo, y una rápida degustación de las creaciones de los chef para el menú de la fiesta de la vendimia.     Brandon se había retirado a su suite para ver un partido de fútbol en televisión.Pero, por primera vez, no había podido concentrarse en el juego.     Culpó de ello a Kelly.     El hecho era que no podía sacársela de la cabeza.No en el sentido s****l, desde luego, a pesar de recordaba vividamente su cálida boca, la dulzura de su lengua y lo que le gustaría hacer con...Pero eso no iba a ocurrir. Ni en broma, No con Kelly. No en esa vida.     En primer lugar, trabajaba para él y Shannon su mejor amiga. Sería un tremendo imbécil si pusiera en peligro su relación profesional con la mejor ayudante que habían tendido en su vida dentro de los negocios que conjuntamente con Frank habían apoyado a Shannon desde que Johnny murió. Y, además,  Kelly no era su tipo. No era sofisticada y mundana como las mujeres con las que solía salir. No era el tipo de mujer a la que Brandon llamaría de repente para una noche de diversión en la ciudad, seguida de una buena dosis de sexo y ningún compromiso de volver a llamar. No, Kelly era la mujer que destrozaría su matrimonio, por una simple aventura que no le dejaría nada bueno sino sólo destrucción y además Frank, a pesar de todo era un hombre que se dedicado de lleno al trabajo para cumplir con los compromiso de nuestro hogar. Siento que soy culpable de todo esto, pero es difícil resistir a tantas tentaciones, que no me llenaría de satisfacción de llegar a perder mi relación y mi amistad con mi mejor amiga Shannon.     Sin embargo, Brandon la había visto muy meditabunda e insegura esa tarde. Acostumbrado a verla siempre segura al cien por cien de sí misma y de sus capacidades, el cambio le preocupaba. Y encima estaba el beso, en el que se negaba a pensar.     Entonces,¿qué hacía en su puerta con una botella de vino en la mano?     -Tenemos que hablar-repitió.Había utilizado la misma frase también en la oficina.Esa vez le sonó aún más vana, aunque fuera de verdad. Ella se hizo a un lado y entró-. Espero no estar interrumpiendo tu cena.     -No, he acabado-dijo ella.     -¿Tomarás un vaso si la abro?-le enseñó la botella de vino.     -claro- miró la botella y luego a él-. Buscaré un sacacorchos.     Mientras rebuscaba en un cajón de la cocina,él notó que estaba nerviosa. Con razón.No todos los días una mujer besaba a su jefe.Ni todas las noches su jefe aparecía en la puerta con una botella de vino. Esperaba que no llegara a conclusiones erróneas. Él solo pretendía aclarar la situación para que su relación profesional volviera a ser tan buena como antes del beso. No tardaría en explicarse, pero tenía que admitir que una copa de vino les ayudaría a relajarse.     -Aquí tienes-dijo ella dándole el sacacorchos.     -¿Copas?     -Ah-trago saliva, nerviosa-. De acuerdo.     Mientras descorchaba la botella, estudió a su ayudante, preguntándose cómo había pensado que podría relajarse en su habitación de hotel.     Llevaba pantalones cortos y camiseta, conjunto que cualquiera consideraría apropiado para pasar una cálida noche en su habitación.Pero cuando estiró los brazos para agarrar las copas del segundo estante del armario, la camiseta se subió y dejó a la vista su estómago firme y bronceado.     -Aquí tienes-dijo.Puso las copas en la encimera.     -Gracias- Brandon soltó el aire que había estado conteniendo sin saberlo. Se tomó su tiempo sirviendo las copas y le dio una -.Kelly, yo...     -Mira, Brandon...-habló a la vez que él.     -Disculpa.¿Qué ibas a decir?     -No, tú primero- se apresuró a decir.     -Vale.He pensado...     -Vale, empezaré yo-Kelly miró al techo como si estuviera buscando ayuda de los cielos.     Brandon observó su pecho subir y bajar con la respiración.Estaba tensa, sin duda.Ella tomó un trago de vino, dio unos pasos por la diminuta cocina y luego lo miró con expresión arrepentida.     -Quiero pedirte perdón por mi comportamiento de hoy. No sé qué me ocurrió. Me he estado volviendo loca desde que supe que Frank venía y creo que...perdí la cabeza. Estoy avergonzada.Espero que aceptes mis disculpas, nunca volverá a ocurrir-cuando concluyó parecía agotada por el esfuerzo.Él sintió pena de ella.     ¿Por qué no nos sentamos?- la condujo al estrecho sofá de la zona de estar de la minisuite y se sentaron. Aunque debería sentirse aliviado, a Brandon no había acabado de gustarle la disculpa-.Dime,¿qué es lo que no volverá a ocurrir nunca?     Ella abrió la boca y volvió a cerrarla. Dejó la copa de vino sobre la mesa y lo miró ceñuda.     -Sabes a qué me refiero.     -Dímelo.     -Bien-soltó el aire y Brandon volvió a quedar hipnotizado por el movimiento de sus senos-. Te arrinconé-agitó los brazos y gruñó con disgusto-Casi me lancé sobre ti. Metafóricamente hablando, claro-lo miró  de reojo.     -Claro-aceptó él con cautela.     -No te dejé más opción que besarme, Brandon.     Fue horrible por mi parte- agarró la copa-. No me malinterpretes, agradezco lo que hiciste. Fue maravilloso, la verdad, y me ayudó a confirmar algunas cosas que me tenían confundida.Pero no debí pedírtelo y lo siento.Me aproveché de ti.     -Sí -puso los dedos sobre los párpados, como si tuviera dolor de cabeza-. Prácticamente te supliqué que me besaras.     -Bueno, no suplicaste-Brandon sonrió.Estaba empezando a disfrutar -. Pero sigue.     -Lo entenderé si no puedes perdonarme, pero espero que lo hagas.Sólo puedo prometerte que no volverá a ocurrir nunca.     -¿Nunca?     -Nunca,lo juro.De hecho, si pudieras borrar la escena de tu mente mejor que mejor.     -Estáis pidiéndome que olvide lo ocurrido.     -¡Exacto! Te lo agradecería mucho. Sabes  que nunca he sido una empleada problemática, así que si olvidas este día, te prometo que no se repetirá.     -Siempre has sido buena empleada- se frotó la mandíbula, pensativo.     -Eso creo.Lo de hoy ha sido una aberración momentánea-lo miró con alivio-.Podemos achacárselo a locura postvacacional,o algo.     -O algo - murmuró él.     -Has sido muy comprensivo. Gracias-le dijo, sonriente.Tomó un sorbo de vino-. Me alegro de haber hablado.me siento mucho mejor.     -Para eso estoy aquí.     -Temía que hubieras venido a despedirme.     -Nunca te despediría por lo ocurrido.he venido a hablar contigo y a asegurarte que todo iba bien. Sabía que serías muy dura contigo misma.     -Bueno, lo cierto es que me comporté de forma inapropiada y me arrepiento de ello.     -Ya, lo he entendido- era justo lo que él había esperado oírle decir, pero algo seguía irritándolo-.     Me preocupa una cosa, Kelly.     -¿El que?     -¿Por qué diablos quieres recuperar a ese payaso de Frank'     -Es algo que debo hacer. Y lo haré.pero no lo pienses ni un segundo más, Brandon. No debería haberte involucrado en mis asuntos personales.     -Kelly, deja de disculparte. Yo insistí en que me dijeras qué te preocupaba. Si quieres saber la verdad, me alegro de que me lo contaras.     -¿Te alegras? ¿Por qué?     -Porque demuestra tu confianza, y te lo agradezco. Eres muy importante para mí.     -Gracias,Brandon-sus ojos se agrandaron-. Significa mucho para mi oírte decir eso.     -Supongo que no lo digo lo bastante a menudo-frunció el ceño-. Por eso me molesta que quieras recuperar a ese tipo.Te hizo daño.     -Pero no volverá a hacérmelo nunca.     -Me alegra oírlo-dijo Brandon, pero no lo creía.
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