Tiffany desenterró la florecita, la olió y sonrió dulcemente. Miró a Brent y asintió. "Como siempre. Toma, tómala, puedes olerla". Se la entregó a Brent, quien la olió y rió entre dientes. Él se quedó mirando la flor un rato y sonrió con suficiencia antes de mirar a Tiffany. Lentamente, cerró la distancia entre ellos y deslizó la flor en el cabello de Tiffany. Levantó su rostro como si la observara, asintió y le tomó las manos. "Vamos". Tiffany asintió y lo siguió. Caminaron unos minutos antes de llegar a una entrada, decorada con diferentes tipos de flores. Tiffany notó que, cuanto más caminaban, más oscuro se volvía el cielo y las grandes sombras de los árboles los cubrían. Miró a Brent, quien parecía distante y tacaño al exponer su expresión. Suspiró y apartó la mirada, disfruta

