Capitulo 17

878 Palabras
Dos meses después... — Quiero una hamburguesa con doble carne y doble queso —Hizo un puchero. — Eres modelo Hae...tienes que cuidar lo que comes, últimamente has...estado comiendo de más — — ¿¡Insinuas que estoy gordo!? —Lo miró con el ceño fruncido. — No, no es lo que dije — — ¿¡Ahora soy mentiroso!? — — Tampoco he dicho eso —YunHo le dijo totalmente confundido. — ¡Mejor cállate, YunHo! — El pelinegro alzó las manos en son de paz. — Hae...¿por qué me evitas? — — No te estoy evitando —Le contestó —...he estado ocupado — — Son pocas las veces en que podemos vernos, y siempre pareces muy nervioso —Acuso — además que te mudaste del departamento ¿acaso te incómodo? — — ¡Claro que no! —Respondió —...YunHo yo —Sus ojos se llenaron de lágrimas. — No...no llores bonito —Susurro YunHo limpiando su rostro con sus yemas. Sintió como era apartado del modelo. Y un golpe llegó a su rostro, miró al pelinegro con el ceño fruncido. — ¿¡Qué...!? — — H-Hyuk...—DongHae se levantó olvidando su llanto al ver a su pareja ahí. — ¡No vuelvas a ponerle una mano encima a mi pareja, idiota! — Tomo la mano de DongHae y lo llevó con él. YunHo se quedó en blanco. ¿P-pareja? ***...*** — ¡Te dije que no podías ver a ningún otro hombre! —Le dijo HyukJae cuando estuvieron en el auto. — Es solo YunHo —Respondió —...es un amigo — — Nene ¿por qué te gusta celarme tanto, he? —Lo miró. — No lo hago para celarte —Respondió — YunHo quería hablarme, me preguntó acerca de mi mudanza — — ¿Te hizo sentir mal? —Pregunto — porque parecías Magdalena llorando y dejando que ese idiota te quitara las lágrimas — — YunHo cree que me incomoda y que por eso lo he evitado estás últimas semanas —Le dijo con la voz entrecortada — soy un pésimo amigo —Sollozo de repente. — No llores nene —Se detuvo y miró al menor — no eres un pésimo amigo ni nada de eso — DongHae lo miró con un puchero. — ¿E-estoy gordo? — — ¿Qué? —HyukJae lo miró confuso, ¿qué tenía que ver una cosa con la otra? — ¿¡Estoy gordo!? —Abrió los ojos y empezó a llorar de nuevo — ¡me vas a dejar por ese flacucho idiota de Ren! — HyukJae miraba como el menor lloraba desconsoladamente. Se rasco la frente sin saber que hacer y contó hasta mil para no perder la maldita paciencia. — Nene, nene...¿De qué hablas? —Pregunto — no estás gordo...tal vez un poco subido de peso pero...— — ¡Eso es estar gordo! —Interrumpió, rompiendo en llanto de nuevo. "No pierdas los estribos, controlate" HyukJae pensó. — Hyukkie —Llamo aún con su voz quebrada. — Dime — — ¿Me...amas? —Lo miró. — Amar es una palabra bastante...seria —Le contestó, y arrancó el auto de nuevo. — Te amo, HyukJae — El pelinegro apreto el volante entre sus dedos, no dijo nada. DongHae sintió un poco de dolor al no escuchar alguna respuesta por parte de su pareja. ***...*** HyukJae miró a DongHae dormir, se levantó con cuidado y salió de la habitación. Tomó su celular. — Hace tanto que no me llamabas — — Lo sé, pero necesito de tus servicios — — Con mucho gusto, ¿quieres que vaya a tu casa? — — Ni se te ocurra, Victoria —Respondió — sabes que no me gusta que NADIE venga — — Ya he estado ahí — — Me importa una mierda, te he dicho que no pongas un pie cerca de mi casa o lo lamentarás...y sabes que no es bueno hacerme enojar — — Me ha quedado claro, ¿entonces a dónde nos vemos? — — En el motel "Eclipse" en treinta minutos —Le dijo. Corto la llamada y con mucho cuidado salió de la casa cerrando la puerta. Subió al auto y lo sacó del parking. No noto en ningún momento al modelo que lo había visto y escuchado todo. DongHae se dejó caer al suelo con el corazón doliendo. — He sido un estúpido —Susurro para si mismo — he sido un completo imbécil al creerle todo —Se rio amargamente pero a los segundos sollozo. "Lo peor es que...en verdad me enamore..." ***....*** DongHae llegó a la empresa mucho más temprano de lo habitual, no tenía ganas de ver a HyukJae. Y gracias a que era la pareja del presiente, los guardias no lo cuestionaron cuando llegó antes que absolutamente todos. Camino por los desolados pasillos hasta llegar a la sala de música, entró y fue hasta el piano. Tomó asiento, y acarició con la yema las teclas blancas. Empezó a tocar, cerrando los ojos; sintió el nudo en la garganta, odiaba sentirse de ese modo... HyukJae... — Esto no se quedará así —Susurro —...dos pueden jugar al mismo juego —Abrió los ojos con una fría sonrisa.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR