Narra Claris:
cuando entramos al río pude sentir el miedo de Evans, y si yo fuese humana también lo tendría.
Para los ojos del mundo, yo soy una humana mas, la típica chica que llora por todo buena estudiante y se esmera trabajando; pero todo eso es falso, yo soy un ángel dorado, el segundo al mando del ejército más poderoso... La legión de ángel. Nuestro trabajo es proteger a la humanidad de demonios como Sukey, y humanos medios muertos como Evans.
Mi padre me envió a la tierra para poner orden y encadenar a Sukey en el infierno. Pero ella es astuta y siempre esta oculta, por eso decidí asercarme a Evans el piensa que yo soy su víctima... Si supiera lo equivocado que esta.
Pero hoy con ese roce de labios que nos dimos... Eso me descontroló por un momento, pero luego recordé quien es el y lo que a hecho... Con eso basto para que volviera a concentrarme; el sigue pensando que yo tengo esa otra alma en mi cuerpo, pero no es así en el mismo instante que llegue aquí esa alma abandono mi cuerpo... Ahora debe estar en juicio, mi hermano no quiere hacer tratos con Evans el dice que no es confianza y si le damos poder el será mas peligroso.
Yo no lo creo a si pues si Evans trata de engañarnos yo misma yo llevare con padre para que pague por sus pecados... Que son muchos.
Mi hermano es Salek un ángel que esta encadenado en el limbo por no querer elegir un bando... Y es increíble que con el ahí muchos mas pero en el infierno es donde están la mayoría de los que solían ser ángeles.
Veo como el cuerpo de Evans se va hundiendo por completo en el río, y es que el si debe pasar por ese proceso para que el alma impostora salga de su cuerpo... Aún que hay el riesgo de que muera.
***
Narra Evans:
Mi cuerpo se siente tan pesado que ya no lo sorpoto mas y terminó de hundirme la nesecidad de aire en mis pulmones me hace abrir mis ojos... Al hacerlo enseguida me arrepiento pues ante mi veo múltiples serpiestes enrollándose en mi cuerpo mientras una se aserca hasta mi cara. Sus ajos enormes rojos como el fuego me miran dorectamente a los mios.
Cada vez se enroscan más, y mas, y ya no lo soportó succionó y lo único que entra en mis pulmones es agua... Quema mi garganta, mis pulmones duelen, y amenazan con explotar si no consigo oxigeno... Trato de salir a flote una y otra ves lucho con las aterradoras serpientes pero todo intento es en vano, me rindo... Ya no lucho mas y pronto siento entrar más, y mas, agua en mis pulmones.
Hasta que voy perdiendo el conocimiento, me dejó llevar por la oscuridad y sierro mis ojos deseando despertar donde ya on existan estos malditos tratos.
Abro mis ojos tratando de ver donde me encuentro, me llevanto del suelo...Trato de recordar los ultimos acontecimientos, y es cuando a mi mente se vienen imagenes de mi entrando a ese rió luego las serpientes... Supongo que morí.
Pero luego me doy cuenta que cerca de mi esta un cuerpo... A su alrededor solo ahí sangre, mucha sangre, me voy acercando y al darme cuanta de quien se trata, mi sangre se hiela al ver que ese cuerpo es el mio.
Y justo estoy donde el traidor de mi hermano me disparo hasta dejarme casi muerto. Trato de tocar mi propio cuerpo pero una fuerza desconocida me lanza lejos... Luego sucede algo.
Veo algo acercarse y cuando logro distinguir de quien se trata... Deseo salir ya de aquí, si Sukney me ve ella si me matara. Pero luego la veo asercarse a mi cuerpo con esa sonrisa que te da escalofríos baja sus enormes alas negras esconde los tres cuernos curvados que tiene y veo como coloca la figura sexi que yo vi ese día. Su vestido rojo y ese cabello largo negro... Lo curioso de todo esto es que ella esta al frente de mi pero parece que no me ve.
Escucho el trato que ella le ofrece al otro "yo" y también escuchó, como aceptó todo lo que ella dice. ¡Mierda! Que imbécil fui.
Luego la veo cortar su muñeca con una de sus garras y me da a tomar... Un momento; eso no lo recordaba. Veo como mi cuerpo se empieza a retorcer, ella sólo mira la escena como si todo le canusara sastifaccion.
Pero lo que veo acontinuacion si me deja de piedra, por un segundo mi cuerpo se levantó y de mi espalda brotaron unas enormes alas plateadas... Pero solo fue un segundo porque luego desaparecieron y mi cuerpo volvió a caer al suelo.
Sukney sonrrie como si lo que vio fuese la cosa más graciosa... Para mi desgracia ella deja de mirar mi cuerpo y fija su fría, mirada en mi.
Mi sangre deja de correr y yo contengo el aliento... Pronto me siento sofocado. Luego ella me habla. — Sabia que aqui te podia encontar querido Evans – Al oirla mi sofocó empeora. — Que pasa no te alegras de verme, acaso no te da alegría ver a quién te salvo la vida... Oh claro lo olvida, ahora eres un traidor – Cuando dice eso ultimo ella se aserca a mi tan rápido que fue inposible verle.
Me toma por el cuello y lo aprieta evitando que pase algun poco de aire. Comienzo a patalear. Hasta que de pronto de mi sale una fuerza... Que aprovecho logrando quitar su mano de mi cuello. Y por fin me siento valiente para pelar contra ella.
— No soy un traidor, fuiste tu quien envió a esos demonios a, matarme... !Yo solo necesitaba mas tiempo! – Le grito. — Acaso me crees tonta, soy un maldito demonio Evans... No intentes engañarme.
> Se que estas con los ángeles "Buenos" y que estes hoy aquí me da la razon, tu me as traicionado y pagarás por eso.
La veo estender sus alas y venir hacia mi... Con su lanza en manos me ataca una, y otra vez. Pero no se de donde e adquirió la velocidad para evadir sus ataques.
— ¿Como es que logras ser tan rapido, acaso ellos an hecho algo? – Me pregunta con molestia — No me an hecho nada Sukney... Recuerda que fuiste tu quien me creo. Ahora quisiera saber ¿Por que estoy aquí? Si esto es el pasado ¿Como es que llegue aquí, y dime por qué de mi espalda brotaron esas alas? – Le pregunto. Y la veo sonríe con malicia.
— Esas preguntas hacelas a tus queridos amigos... Bueno si es que logras evadir mis ataques y no te mato antes.