Al salir de su casa se topo con el auto más lujoso y caro que jamás había visto, era un deportivo gris, el conductor, un joven de 25 años, actitud prepotente, mirada de superioridad, cuerpo trabajado, vestía de traje a la medida.
No se molestó en bajar del auto, se limitó a hacer un ademán para que Emily subiera, ella con todos los nervios del mundo subió.
- Ho-la.
- No tartamudees.
- Eh?
- No respondas con Eh?
- Lo siento.
- Debes hablar claro, firme, sin dudar.
- Un placer conocerte. Le hable con sarcasmo.
- No diría lo mismo.
- A donde vamos?
- A cenar.
- Si, pero a dónde?
- Aunque te diga no sabrás a dónde? Es obvio que no es... Que no sabrías.
- Podrías dejar usar ese tono de superioridad, y verme como si apestara.
- No.
- Eres un idiota.
- Yo soy el idiota? Sabías que vendría por ti y ni siquiera te molestaste en vestirte mejor, usas jeans, una sudadera y traes... Una mochila? Que tienes diez años?
- Disculpa pero no todos tenemos el mundo a nuestros pies, yo no sabía nada de ti hasta hace menos de una hora, todo esto es muy repentino.
- Aún así, debiste esmerarte en dar una buena impresión, después de todo soy tu prometido.
- Y tú al menos debiste abrirme la puerta del auto, traer flores, o ser un poco más amable.
- Eso no va conmigo. Llegamos.
Habían llegado a un restaurant muy elegante, solo se podía acceder con previa reservación, mientras Aron entregaba las llaves al ballet parking Emily camino impresionada a la entrada.
- Disculpe señorita el acceso es restringido.
- Perdón?
- Personas de su clase, no son bienvenidas, es por política de la empresa, tenemos una imagen que cuidar y usted no es bienveni...
- Ella es Emily Pave y viene conmigo, le pido que no le vuelva a hablar de esa forma, o será despedida.
- Señor Gamboa!! Una disculpa, no tenía ni idea, por favor pase señorita, sea bienvenida.
Emily se avergonzó, el portero abrió la entrada y ellos accedieron, Aron tomo la mano de Emily como si fueran conocidos de tiempo atrás, la forma en que la miraba había cambiado, ahora parecía un hombre enamorado y orgulloso de su acompañante, esa actitud desconserto a Emily haciendola sentir más nerviosa y confundida.
Al llegar a su mesa, la cual estaba apartada de todos, Aron de forma caballerosa acomodo la silla de ella y luego tomo asiento, para después llamar a la mesera.
- Quiero completa privacidad con mi prometida, no quiero ver a nadie en mi perímetro.
- Como usted diga, cancelaré las mesas de al rededor.
El solo asintió con la cabeza y luego clavo sus ojos fríos en su acompañante.
- A partir de ahora, deberás vestir mejor ya que frecuentaras lugares así acompañándome.
- Si lo hubiera sabido, me hubiera arreglado mejor.
- El hubiera no existe, simplemente se hace y punto.
- A caso eres bipolar? Al principio te portaste frío, al llegar aquí, cariñoso y ahora eres prepotente.
- Pedí que no hubiera nadie al rededor para aclarar todo.
- Y ahora tocas otro tema.
- Te dejaré todo en claro. No me gustas en lo más mínimo, no eres alguien con quien quiera pasar el resto de mi vida, pero por un acuerdo de mi abuelo estamos aquí.
El murió dejándome todo a mi, pero con una condición, que me casará con la mujer que el eligió, a ti.
No sé porque, pero en su testamento señala que si no lo hago perderé todo y no estoy dispuesto a hacerlo. Así que haremos un trato tu y yo.
Estaremos casados por dos años que es el tiempo mínimo que marca el testamento, luego de ello todo estará a mi nombre.
Ahora las reglas son las siguientes, nos casaremos en una semana, dormiremos en habitaciones separadas, no tendremos sexo, que quede claro no te amo, no me gustas, no siento absolutamente nada por ti. Sin embargo ante los ojos de todos seremos el matrimonio perfecto, me amarás, te amaré, demostraremos que estamos locos por el otro.
Si tienes alguna relación es mejor que termines hoy mismo con el o ella, no quiero que anden diciendo que me pones el cuerno, porque te advierto que si algún rumor parecido llega a mi, te aseguro que te arrepentirás tu y esa persona.
No tendremos hijos.
Deberás vestir de forma más propia, dejaras los jeans, Pans y todo ese tipo de ropa.
Tomarás clases de etiqueta, baile de salón, de expresión y lenguas.
Por mi parte de una vez te lo dejo dicho, yo estoy enamorado de una mujer que vale la pena, con ella debería ser con quién me case pero estamos en esto, te lo digo porque habrá noches que ella dormirá conmigo.
Cada una de sus palabras era un puñal en el orgullo de Emily, no era porque sintiera algo por el, más bien era porque sus palabras eran tan secas, frías y duras, no había nada de tacto, simplemente le estaba diciendo que ella era nada en la vida de él, ella debería demostrar lealtad cuando el le dejaba en claro que podía tener una amante, por lo menos esperaba un poco de respeto asia ella.
Aún así no le demostró que le dolió, en cambio tomo una actitud igual a la de él.
Tomo su copa de agua dio un trago para pasarse el nudo de la garganta.
- Entendí todo, alguna otra cosa?
- No por el momento.
- Perfecto, a hora escúchame tu a mí.
De igual manera yo no siento nada por ti, nada, y no estoy interesada en dormir ni en tu cama ni en la misma habitación, ni loca tendría relaciones contigo, porque, porque no siento nada, y al no haber relaciones no habrá bebés, eso queda perfecto.
Aceptaré tomar las clases que mencionaste, no te preocupes por el que dirán, porque yo no estoy saliendo con nadie.
No me importa con quién te acuestes, es muy tu problema, porque porque no me interesas, tu vida me es indiferente.
Seré capaz de actuar delante de todos que estoy loca por ti, pero solo será eso, una actuación, asi que no te vayas a ilusionar.
Cómo ves soy complaciente, pero tengo condiciones.
- Cuales?
- Seguiré estudiando mi carrera, no quiero que seas el típico hombre machista que no deja progresar a las mujeres.
- No tengo problemas con eso, es mejor tener una esposa preparada.
- Perfecto, nos estamos entendiendo.
También quiero una pensión mensual de diez mil, ya sabes, para gastos de tu querida esposa.
- Así que también resultaste ser interesada.
- También?
- Tu padre es un abusivo.
- Ese hombre no tiene nada que ver conmigo. No lo veo en más de 15 años y llega con la noticia que me vendió mucho antes de que yo naciera.
- Que familia...
- No importa, lo hecho hecho está. Tambien te pido que si vas a tener amantes que sea lo más discreto que puedas, no quiero que me vean con lastima, y si alguien se compadece de mi porque mi esposo me es infiel, te aseguro que me encargare de que cada uno de tus círculos sociales lo sepan, me haré pasar por la mujer engaña, usada, dolida, te haré ver cómo el peor hombre del mundo.
- Que!!!
- Soy mujer y tengo orgullo.
- Bien puedo entenderte. Te seguro que nadie sabrá de mi amante.
- Después de los dos años cada quien con su vida.
Y si en ese tiempo yo logre hacerme de cosas me las llevaré conmigo.
- No tengo objeción. Y hablando de ello, nos casaremos por bienes separados, lo mío será mío y lo tuyo, tuyo.
- Bien. A hora cual es la historia?
- Historia? Algo más que desees pedir?
- Si, en relación a tus reuniones de trabajo en donde debo acompañarte necesito que me avices con días de anticipación, puede que tenga algo que hacer yo también, así que hay que comunicarnos bien para evitar malos entendidos o que no pueda acompañarte.
- Estoy de acuerdo, aunque siendo mi esposa tu tiempo debe ser mío.
- Seré tu esposa no tu esclava. Y hablando de comunicación, si quieres que actúe de alguna forma en especial dimela, no quiero que delante de todos me insultes, grites o humilles porque no te lo perdonaré, por ello dime cómo quieres que actúe o que es lo que quieres que diga así nos ahorraremos problemas.
- Eres lista, creo que no tendremos problemas.
- Eso espero. Y dime cuál será la historia que contemos, tengo que saberlo porque la boda será en una semana debe ser algo mágico no crees?
- Ahh esa historia, bien; nuestros padres se conocieron por negocios hace tiempo, por ello en la reuniones familiares tu y yo frecuentabamos, lo nuestro fue amor a primera vista, luego nos separamos y cuando nos volvimos a ver nos dimos cuenta que nunca nos olvidamos del otro y naturalmente eso nos llevo a casarnos.
- Que hermosa historia, casi lloro.
- No te burles, todo eso lo pensé desde que supe de ti. Debe ser algo creíble.
- No entiendo porque apresurar tanto la boda.
- Es necesario para mis planes.
- Quien se encargará de organizarla? Tu madre?
- Mi madre está muerta.
- Oh lo siento, eso es importante.
- Que?
- Saber un poco de nuestras familias, necesitamos saber lo básico y tambien de nosotros.
- Como que?
- El nombre de tus padres, hermanos, fecha de nacimiento, color, comida, musica, libros favoritos, esas cosas que deben saber las parejas...
- Tienes razon. Mi padre es Abel, la relación con el es mala, mi madre se llamaba Jazmín, no tengo hermanos pero si primos que son una molestia, ellos quieren todo por lo que he trabajado y no se los daré. Cumplo años el 4 de septiembre, mi color favorito es el gris, adoro el salmón, me encanta la música de violín, mi libro favorito es el arte de la Guerra. Y tú?
- Mi madre se llama Tania y el idiota de mi padre Marcelo. También soy hija única, mi cumpleaños es el seis de abril, mi color favorito es el azul turquesa, odio el pescado, mi comida favorita es la lasaña, me encanta la música pop, y me encanta leer historias cortas de fantasía.
- Cuántos años tienes cinco?
- Tengo 19 y tú?
- 25.
- Pero tu actitud es de un anciano.
- Y la tuya de una niña de preescolar... Por cierto que estudias?
- Administración de Empresas.
- Menos mal...
- Que quieres decir con eso?
- Que al menos tendrás temas de conversación decentes.
- Eres muy grosero conmigo.
- Yo no voy a mimarte, eres una persona mayor, actúa como tal.
- Puedo actuar con madurez cuando se requiera, pero no está mal mostrar un poco de inocencia, ser un poco infantil, es algo que a ti te falta. No debes de ser tan duro todo el tiempo, debes relajarte.
- Los negocios no se hacen así, lo imperios necesitan formalidad, poder, seriedad.
- Puedo entenderlo, pero deberías sonreír de vez en cuando.
- Terminaste de cenar?
- Eh? Si, gracias.
- Debo irme, mañana saldré de viaje de negocios.
- Y la boda?
- Está a cargo de una agencia de eventos. Vamos.
El se puso de pie, Emily lo siguió.
Continuará...