Las apariencias pueden engañar a la primera vista. La respiración de Helena mezclada con la de Axel hacen de alguna manera una especie de melodía perfecta en la que ambos pueden perderse, los besos lentos se vuelven desesperados casi tan pronto cuando miles de escalofríos recorren sus cuerpos, desean este contacto que tanto habían estado esperando y se siente muy bien poder llevarlo a cabo, luego de tanto tiempo en la que el único foco de atención de ambos era su pequeño hijo, aprovechando que este está completamente dormido para dejarse llevar, de todos modos en cualquier momento alguna de las niñeras a cargo podría hacer vigilancia a su dulce hijo, Helena no dejaba solo a su pequeño en ningún momento ya que debe asegurarse de que todo esté en orden, ¿Pueden culparla? Ella es una madre p

