CHANTAJEANDO A ANA

3514 Palabras

Después de casi diez años que no tenía noticias de mi amigo de la infancia Carlos, me llamó su mujer Ana, para decirme que venía a verme por si le podía solucionar un pequeño problema. Dada mi condición de gerente de una empresa de inversiones financieras estaba acostumbrado a este tipo de favores por lo que no le di la menor importancia, incluso se me olvidó el día previsto para la visita. Aquel día, mientras subía la escalera a las dependencias superiores se me fue la mirada detrás de unas impresionantes piernas que asomaban de una minifalda. Eran de una extraordinaria esbeltez, bien formadas y de muslos bronceados perfectos. Toda una bendición. Como soy especial para las mujeres, no se me pasó por alto aquella hembra, así que subí pensando la suerte que tienen algunos. Media hora despué

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