CAPÍTULO TRECE El miércoles por la mañana, bien temprano, Avery entró a la oficina para revisar sus mensajes y revisar si alguna pista nueva había aparecido. La perturbadora entrevista con George sólo había confirmado una cosa: estaba loco. ¿Podía ser el asesino? Seguro, Avery había comenzado a sospechar, pero había aun otros caminos que debía recorrer. Quedaba un último sospechoso: El novio de Cindy Jenkins, Winston Graves. Graves era campeón de esgrima de Harvard de una familia de élite. Su padre era dueño de varias cadenas de supermercados y su madre era asidua a QVC. Desde todo punto de vista, era un estudiante y atleta dedicado que no había trabajado un sólo día de su vida, pero aun así había obtenido las mejores notas y tenía aspiraciones de representar a su país en los Juegos Olím

