Veintiuno

442 Palabras

Cuando me paraste en seco a mitad del pasillo tuve que tomar aire para contener el aliento. —¡Vamos Analía!, dime que te pasa —me decías posicionando los brazos a mis costados y contra la pared. No tenía escapatoria, querías resolver las cosas sí o sí. Recosté mi espalda contra el muro blanco y frío, y no pude evitar que mi corazón aleteara. ¿Qué iba a decirte, que tu exnovia era una mala persona, y que no soportaba lo que le había hecho a mi amiga y hermana? ¿Que estaba cansada de que te desahogaras conmigo y luego volvieras a arrastrarte detrás de ella? Obté por negar la situación por miedo a que las cosas se agravaran. Desde el principio estuvo mal acercarme a ti. —Nada, ¿sí? Solo estoy con algunos problemas, prefiero estar sola en estos momentos... —mentí. Tú colocaste un mechón d

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR