Después de una buena comilona, porque decir que tenía hambre es decir poco, Melody y yo fuimos al jardín de atrás a entrenar, un entrenamiento bastante raro, ya que consistía en esquivar obstáculos y localizar cosas con los ojos vendados, algo que no se me dió mal del todo. Clarisa se ocupó de ello, y por el sonido pude percibir algunas cosas, pero Melody no, ella estuvo muy desorientada todo el rato, no se acostumbró a la pérdida de la vista.
-Es imposible - oigo que se queja Melody.
-Pues en el combate de mañana será parecido.
Melody vuelve a refunfuñar, y así es toda la tarde, la verdad es que me vino bien esta clase de entrenamiento, no consumí mucha energía, por lo que pude reponerme bien de lo de ayer, tengo que aprender a ponerme un límite, al final ocurrirá como dijo la doctora, que me quedaré varios días inconsciente por usar mis dones de más, pero dadas las circunstancias, no es como que pueda aminorar, eso significaría nuestra derrota, y me niego a perder en este punto, pienso enfrentarme a Gregory y pienso vencerlo.
La cena fue todo un rollo, sus familiares se auto invitaron, estuvieron hablando del equipo al que nos vamos a enfrentar en la próxima ronda, dando datos y planeando estrategias, no me tuvieron en consideración ni una sola vez, incluso en una ocasión, Jennifer, una tía de Melody, pidió mi opinión sobre lo que pensaba acerca de una estrategia, y otro m*****o de la familia dijo que mi opinión no importaba, que ellos sabían más que yo, pero, sorpresa sorpresa, a Melody sí la tenían en cuenta, imbéciles.
Al final me cansé, me despedí con la escusa de que estaba cansada y deseaba irme a dormir, y me fui de allí. Melody intentó irse conmigo, pero sus familiares capullos no la dejaron, dijeron que ella necesitaba estar informada de todo, que de ella dependía todo, yo ya había salido de la sala, pero lo escuché claramente, me dieron ganas de volver y darle un puñetazo, por suerte, Clarisa, Felipe y más miembros de la familia salieron a apoyarme, recordando lo que había pasado en el combate anterior, en verdad no entiendo su actitud, amargados.
En realidad no me fui a mi habitación, sino que me vine al jardín de atrás, necesito pensar un plan sin escuchar a esa banda de discriminadores. Melody necesita de la vista para combatir, y yo también, con solo el oído no basta, si ellas son silenciosas, yo también estaré perdida, por lo que debe de haber un mejor modo de a****r y defenderse, pero no se me ocurre ninguno, el fuego no servirá de nada si no sé a dónde apuntar, no creo que el aire sea efectivo tampoco, asumo que esa niebla no será una normal, y mi don de la mente consciente tampoco le veo utilidad en esa situación; no lo veo por ninguna parte.
Maldita sea, me gustaría saber cuáles son mis otros dones, tal vez uno de ellos podría serme útil para el próximo combate, pero no tengo ni idea, esas dos cajas podrían ser cualquier cosa, Melody me dijo que había un alto número de posibilidades, aunque ahora mismo no recuerdo ni cuántas son ni cuáles son, estoy perdida, y lo peor es que no puedo contactar con mi madre, estoy segura que ella tendría una solución, es lo que tienen las madres, siempre tienen una solución para todo, y lo encuentran todo.
Por más que le doy vueltas al asunto, nada viene a mi mente, está en blanco, lo único que puedo hacer es esperar a mañana y rezar por tener suerte, tal vez ocurra algo que nos salve, tal vez los familiares de Melody encuentren un plan eficaz y ella me lo cuente, como sea, ya es hora de que me vaya a dormir, no quiero andar dormida en plena batalla, debo dar lo mejor de mí, a ver si consigo cerrar la boca a esos idiotas de una vez.
La noche la paso a trozos, mi sueño fue muy irregular, pero al menos he descansado lo suficiente como para estar despierta y no andar como zombie. Melody como siempre anda con una energía desbordante, me pregunto si será por su don de la energía, aunque ella ya era así incluso antes de tener sus dones, por lo que supongo que será algo innato suyo, y en cierta forma me da algo de envidia, yo soy una vaga sin remedio, y eso que de pequeña era muy hiperactiva, lo que es la vida.
-¿Preparada para el combate de esta tarde? - me pregunta con una sonrisa.
-Eso depende, ¿alguna idea de cómo enfrentarlas?
-La verdad es que no, mi familia ha ideado varios planes, pero no veo efectivo ninguno de ellos - dice y da un sorbo a su vaso de zumo - además de que algunos planes no te tienen en cuenta.
-¿Por qué no me sorprende? - en verdad que los estoy detestando.
-Perdónalos, en verdad lamento que tengas que pasar por esto, ellos prometieron comportarse, pero parece que no han podido.
-Eso es más que obvio.
Melody sigue disculpándose por la actitud de esos cretinos, pero yo le aseguro que no pasa nada, que no es su culpa, y así es, no es su culpa, sino de ellos por no saber comportarse. El desayuno pasa y entrenamos un poco antes de la hora de la comida, y seguimos entrenando un poco más después, aunque nuestro rendimiento sigue siendo muy bajo, espero de verdad que algo ocurra en el combate, si no, estamos completamente perdidas, no duraremos mucho tiempo.
La hora del primer enfrentamiento llega, por lo que Melody y yo nos dirigimos al estadio, debemos estar ahí para que cuando terminen empezar nosotras, además de que así vemos a un posible contrincante en un futuro. Al llegar aún no ha empezado el combate, pero no tarda mucho en comenzar, son dos equipos mixtos, un chico y una chica en cada equipo, además de que sus fuerzas están muy igualadas, pero al final ganan Los Hermanos Fantásticos, no entiendo cómo es que unas veces los socium proelium son familiares y otras veces no, pero bueno.
-Muy bien, ahora pasamos al segundo combate, Rey Mono y Xuanzang contra Las Cuarzos.
Ya es la hora, debemos bajar a la arena, ya no queda tiempo para pensar, solo para actuar, todo depende de cómo jueguen nuestras contrincantes. Miro a mi amiga mientras nos adentramos en la arena, ella muestra un rostro neutro, pero a mí no me engaña, ella está tan o más nerviosa que yo, es difícil enfrentarte a un rival cuando careces de visión y el contrario sí puede verte, me atrevería a decir incluso que es imposible, pero con esa actitud no haremos nada, ya hemos llegado hasta aquí, y no pensamos perder.
-Deberían rendirse ahora - nos dice una de ellas.
-Sí, se evitarán salir heridas - dice la otra.
-No pensamos rendirnos - les digo.
-Como quieran, es su elección.
Todo ocurre en un instante, el árbitro anuncia el principio del combate, ellas nos saludan, y todo se cubre de niebla, una niebla muy densa que no nos deja ver nada. Melody y yo nos ponemos espalda contra espalda, así será más difícil que nos pillen desprevenidas, pero aún así la niebla es tan densa, que impide que veamos, no solo de lejos, también de cerca, no sé si yo llego a ver si quiera a un metro de distancia, que digo un metro, medio metro, nunca imaginé que nuestro campo de visión fuera tan reducido. De un momento a otro, se genera un gran viento que nos separa y, al menos a mí, nos tira al suelo.
-Melody, ¿estás bien?
-Sí, pero ni idea de dónde he quedado.
-No te muevas, iré donde ti, solo di cosas para poder localizarte.
Melody empieza a decir cada cosa que se le pasa por la cabeza, y lo sé porque muchas cosas que dice no tiene sentido, mientras, yo intento localizarla por el oído, incluso he cerrado los ojos para poder hacerlo mejor. Pero antes de que pueda llegar a ella, otra ráfaga de viento me manda al suelo, y si no fuera porque yo también estoy usando el viento solo que en dirección contraria, creo que me habría arrastrado, rayos, esto será mucho más complicado de lo que pensé en un principio.
-Oh no, Melody McQuaid ha salido del área, por lo que queda eliminada, ya solo queda una de Las Cuarzos.
-Mierda.