Me despierto completamente descansada, creo que no había dormido tan bien en mucho tiempo, y aunque me gustaría seguir en la cama, debo levantarme y alistarme, lo más seguro es que mi amiga y su familia me estén buscando, no quiero preocuparlos más de la cuenta. Me levanto, me visto y salgo de la habitación. Nada más salir del cuarto, un delicioso olor a tortitas me golpea, haciendo que mi boca se haga agua y mi cuerpo vaya en piloto automático hacia ese exquisito aroma. Mi recorrido termina en la cocina, donde soy recibida por Aira y una bandeja de tortitas. Ella me incita a sentarme a la mesa y desayunar, y yo con mucho gusto le hago caso, nunca desaprovecharía la oportunidad de comer tan rico manjar, bueno, tal vez exagero un poco, pero es que no puedo resistirme a unas ricas tortitas

