Leonardo Para mi gran suerte no había cometido , ni dicho nada imprudente , eso era un alivio para mí , aunque no lograba entender por que ella cubría su esbelto cuerpo con mi camisa favorita , en cuanto me explico que yo le había vomitado me sentí tan avergonzado , jamás pensé que sería un completo desastre en estado de ebriedad. Le pedí a April que tomara una ducha y que yo ordenaría que trajeran ropa limpia para ella , así que ella aceptó con la simple condición de que yo desayunara lo que ella había preparado , así que acepté sin dudarlo y cuando le di el primer bocado a los huevos y tocinos , pude sentir como mi paladar explotaba de placer , era el desayuno más delicioso que había probado , después de terminar mi desayuno tome mi celular y ordene que trajeran algunas prendas para

