El Sol estaba por ocultarse y no faltaba poco para que Jungkook llegara con los demás. Durante todo el camino el niño que sujetaba su mano con firmeza no había hablado ni una vez. Intentó hacerle algo de platica pero el pequeño solamente asentía y negaba con la cabeza. Sabía que el niño no era mudo, porque le había escuchado hablar cuando llegó a esa casa a salvarlo de aquel hombre que estaba a punto de lastimar al pequeño. Ahora sólo se preguntaba si ese hombre ya le habría hecho daño anteriormente, y de sólo pensarlo le hervía la sangre. Estaban a pocas calles de llegar a la casa en dónde los demás se ocultaban. Jungkook intentó evitar a todos los Rotten que se cruzaban en su camino, ya que no quería soltar su mano en ningún momento, porque estaba asustado y se podía ver en su rostro l

