El silencio reinaba en aquella sala donde se encontraban los dos chicos que habían provocado aquélla pelea. Ambos se miraban de frente sin pestañear con el odio y las ganas de matar al contrario, taehyung recargaba su sien en el puño lastimado por aquel golpe, su labio ardía pero no iba a mostrarse débil ante aquel chico pelinegro que lo miraba con esa intensa mirada. Por el contrarío Jungkook no apartaba la vista del castaño, estaba cruzado de brazos sintiendo el ardor en su mejilla izquierda.
La puerta de la dirección se abrió dejando ver a un hombre con traje n***o y pelo rubio, todos los involucrados se giraron al notar la presencia del director que se cruzó de brazos observando a los dos chicos problemáticos que en ningún momento se habían dejado de mirar.
—Taehyung y Jungkook, adentro.
Ambos chicos voltearon a ver al director, poniéndose de pie al instante. Jungkook miró a Yoongi mientras que la furia de Taehyung crecía más. Como le molestaba verlos juntos.
—Idiota. — Susurró por sus espaldas al ver su cara de asco.
—Eres un marica.— Respondió Taehyung sentándose en una de las sillas frente el escritorio del director.
Esas fueron las únicas palabras que pronunciaron sabiendo que nada bueno saldría de esto. NamJoon los observó atentamente, girando su vista hacia los demás chicos que esperaban fuera, Seung el líder del club de fotografía le había contado todo al director, era su versión porque la de Hoseok y Jimin era diferente.
Los demás involucrados se miraban con el mismo odio, el director dejó salir un suspiro pesado, no podía dejar a todos en detención, ya que habían también profesores involucrados en esa estúpida pelea. Porque sí, sabía que el profesor Min estaba involucrado y no lo dejaría pasar. Cerró la puerta y caminando hasta su escritorio acomodaba su corbata, era la primera vez que veía a Jungkook en su oficina por asuntos de una "pelea" normalmente siempre que pisaba la sala era para entregarle los diplomas de todas sus clases por quedar en primer lugar de su salón.
Se sentó frente a los dos chicos observándoles con detalle, sabia muy bien que Taehyung era el mejor amigo de Jungkook pero hasta ahora no había ningún problema con ello, ya que Taehyung no era el mejor en sus clases y casi siempre se quedaba en detención dos veces a la semana. Para el director Taehyung y Jungkook eran una mala combinación y podría decir que esta pelea fue ocasionada por Taehyung. Jungkook jamás comenzaría una pelea.
—En esta escuela tenemos cero tolerancias a las peleas y creía que suspender a los dos por dos semanas sería una buena idea, pero ahora que lo pienso bien—Miro al menor—. Jungkook siempre has sido un alumno ejemplar y esta suspensión podría afectar en tu registro académico, así que como es la primera vez que te metes en problemas te la voy a pasar —Le apuntó con el dedo en advertencia—. Pero sólo por esta vez ¿entendido?
Jungkook asintió no muy convencido, el castigo debía ser parejo, no soportaría estar cerca de Taehyung pero los dos habían hecho algo malo, no se le hacía justo y lo supo en cuanto miro a Taehyung con la boca abierta mirando al director, estaba dispuesto a hablar pero recordó el golpe en su mejilla izquierda y calló.
—Y tú Taehyung está es la tercera vez que pisas mi oficina en la semana. No te voy a expulsar aunque debería pero lo mejor será torturarte un poco en esta semana. Por eso todos los días saliendo de la universidad deberás ir a recoger el desorden del club de natación y básquetbol —Taehyung volteó los ojos pero asintió—. Ya que quedo claro su castigo ahora quiero que me digan el razón de la pelea.
Taehyung y Jungkook guardaron silencio, no dirían la razón de la pelea ya que eso afectaría al hermano mayor de Taehyung.
—Uno de sus compañeros me dijo la razón —Los menores abrieron los ojos sin saber que decir—. Taehyung puedes irte necesito hablar con Jungkook a solas y por favor dile al profesor Min que entre, también diles a tus compañeros irán a detención por una semana.
—Bien. —Se puso de pie sin protestar.
Después de unos incómodos cinco minutos de silencio el profesor Min entró por aquella puerta, NamJoon apuntó a la silla frente a él invitándolo a que se sentara, Min se acercó sentándose a un lado del menor que le sonrió con pena y tristeza, Yoongi le sonrió de vuelta haciendo que el menor se relajará. Todo estaría bien.
—Profesor Min esto que hizo es muy grave y podría meterse en problemas legales por meterse con uno de sus alumnos, ¿estás consciente de eso?
—Sí, lo estoy. Por eso estoy dispuesto a asumir todos los cargos.
—Director... —interrumpió el menor—. Hyung no me obligó a nada, además lo que hacemos es fuera de la escuela y dentro siquiera nos miramos. Sabemos que esta mal pero por favor no quiero que el profesor Min se meta en problemas por mí culpa. Si la información se difundió fue por una persona que tomó una fotografía fuera de la escuela, invadiendo nuestra privacidad.
—Entiendo lo que quieres decir Jungkook pero Min aún sigue siendo tu profesor dentro y fuera de la escuela. Lo siento pero como director es mi deber hacerlo saber a los superiores.
—Director por favor, esto podría quedar entre nosotros. Los rumores fácil se olvidan con el tiempo —Jungkook se enderezó—. Además el profesor Min y usted son viejos amigos, ¿cierto? —El director alzó una ceja—. No querrá meter a su mejor amigo en problemas, ¿o si?
—Jungkook no deberías dec-...
—Sí, Yoongi es mi mejor amigo pero no por eso voy dejar que haga éste tipo de cosas. Pero ahora déjame preguntarte algo Jungkook. ¿Yoongi te obligó ha hacer algo? —Yoongi le miró incrédulo.
—Jamás, de hecho yo se lo pedí la primera vez hace más de un año.
El celular de Jungkook comenzó a sonar interrumpiendo el ambiente que se había creado, uno que a Min Yoongi no le gustaba. Rápidamente Jungkook desvió la llamada poniendo si celular en vibrador. El directo le sonrió.
—NamJoon esto podría quedar entre nosotros —NamJoon le miro atentamente—. Me lo debes.
El director medio cerró los ojos mirando al profesor Min, sabía que lo estaba chantajeando con lo que había pasado aquella noche. Le estaba muy agradecido ya que gracias al profesor Min él había comenzado una relación con su actual pareja. Min Yoongi siempre estuvo con él y ahora que lo pensaba detenidamente jamás le ha devuelto el favor.
—Eso es chantaje profesor Min.
—Sí, eso es. —Aclaró con descaro. Jungkook miraba al director esperando a que aceptara las palabras de su Hyung.
—¿Hablarás con tu hermano? —Min asintió—. Bien.
Jungkook sonrió aliviado mirando al mayor, sentía un peso menos encima de él, sería un gran problema meter asuntos legales al problema, además a su madre le daría un infarto al saber que tenía ese tipo de relaciones con el hermano mayor de Taehyung. NamJoon acomodó de nuevo su corbata dispuesto a hablar de nuevo pero el teléfono comenzó a sonar.
—¿Si? Sector 3869 Universidad de Artes —NamJoon frunció el ceño—. ¿Suspensión de clases ahora?
La expresión de confusión cambió a una de terror. NamJoon apenas y respondía el llamado, colgando el teléfono miró a el profesor Min por unos segundos sin decir nada. Se puso de pie inmediatamente tomando el artefacto y presionando el botón.
—Atención a todos los alumnos que se encuentran aún en el edificio les pido que tomen esto con total calma—Miró a los dos presentes frente a él—. Nos avisaron que las clases se suspenden por hoy ya que habrá entrenamiento militar a partir de las seis de la tarde, esto sólo será un simulacro no hay nada que temer, pueden regresar a sus casas tranquilamente y de la forma más ordenada. Repito, las clases se suspenden regresen a sus casas con cuidado, hay toque de queda a partir de las seis de la tarde. Gracias.
NamJoon se sentó en su silla suspirando, detestaba este tipo de cosas.
—¿Toque de queda? —Preguntó Min.
—Así es, según habrá entrenamiento militar hoy a las seis —Miró su reloj—. Son las cuatro apenas pueden irse a casa.
—Bien, ¿te irás tú también ya?
—Sí, sólo voy a esperar a que todos salgan y me iré a casa.
—¿Cuándo termina el entrenamiento?
—No tengo idea ellos me dieron esa orden y ya, no hay de que preocuparse vayan a casa tranquilamente no pasa nada —Tomó su maletín—. La escuela abrirá hasta nuevo aviso. Profesor Min estamos en contacto cualquier cosa que pasé te llamaré, vayan con cuidado.
—Nos vemos, vamos Jungkook.
El menor asintió siguiendo Yoongi hasta la salida de la oficina del director. Caminaron en silencio por los pasillos donde todos los alumnos comenzaban a irse ordenadamente.
—Te llevaré a casa ¿bien? —El menor negó—. ¿Por qué no?
—Puedo irme solo hyung, estaré bien además pasaré a comprar algo en la tienda. Recuerda que no pueden vernos juntos.
—Tienes razón, entonces nos vemos luego. Ten cuidado de regreso a casa recuerda que hay toque de queda. —Revolvió los cabellos del menor antes de alejarse y perderse entre los alumnos.
Jungkook suspiro caminando hasta donde se encontraba su casillero, no había visto a Taehyung por los pasillos y sintió un alivio, no quería más problemas y menos con él. Abrió el casillero dejando algunos libros y metiendo otros a la mochila, debía ir a la biblioteca de la escuela y llevarse algunos libros para leer durante la noche.
Cerro su casillero caminando tranquilamente hasta la biblioteca, saco su celular al recordar que su madre le había marcado hace unos minutos, se sorprendió al ver varias llamadas perdidas, su mamá jamás era tan insistente. Marcó al número de su madre pero lo mandó al buzón, llamó un par de veces más pero el resultado fue el mismo. Guardo su celular de nuevo al entrar a la biblioteca, en el camino le llamaría de nuevo.
Habían sólo dos personas en la biblioteca que como él buscaban un libro interesante para leer durante la noche o el día siguiente, a veces los entrenamientos de los militares duraban un par de días. Ya había ocurrido un par de veces, se podría decir que era algo normal o algo a lo que se estaban acostumbrando. Buscó varios libros que fueron de su interés pero sólo se podría llevar dos así que tomó cinco libros y camino hasta las mesas de estudio, se percató de que ya nadie había en la biblioteca.
—Mucho mejor.
Le gustaba el silencio en la biblioteca, así se podría concentrar bien y disfrutar de la lectura. Leyó la introducción de los cinco libros y todos parecían interesantes, tal vez podría leer un poco antes de irse. Miro el reloj de la biblioteca que marcaban las cuatro con treinta minutos, aún tenía tiempo, podría leer por una hora y después irse. Bien, comenzó su lectura.
El libro era tan bueno que con cada página que pasaba quería más y más, le encantaba cuando los escritores tenían ese tipo de escritura, de como ponían esos sentimientos en palabras y lograr transmitirles a los lectores.
5:26 P.M
Jungkook cerró el libro decidido a llevarse ese y otro que parecía interesante, ya era hora de irse pero no sin antes regresar todos los libros a sus lugares correspondientes que le tomó como diez minutos.
Salió de la biblioteca caminando por entre los pasillos vacíos, ya no había ningún alma y parecía que ni el director o conserje estaban en la escuela, salió sintiendo el viento fresco golpear su rostro, era pleno diciembre y el invierno había llegado hace poco, era normal que en estos días se viera completamente nublado pero.
—Hoy se siente más frío...
Susurró colocando sus audífonos y caminar hasta su casa, ya no habrían más autobuses a esta hora, varias personas caminaban apresuradas por llegar a casa. Jungkook se detuvo en una tienda de comestibles a cinco cuadras de su casa, por suerte aún seguía abierta.
Entró al local caminando por el pasillo de dulces, tomando varias cosas y echándolas a la canasta, saco su celular intentando llamar de nuevo a su madre para saber si querría algo de la tienda, pero no contestó. De nuevo lo mando a buzón, volvió a guardar el celular. Podría llevarle los chocolates favoritos y listo. Se acercó a la caja a pagar, una señora de la edad de su madre le sonrió.
—¿Sería todo? —Preguntó amablemente.
—Si es todo.
—Serían mil wons.
Jungkook asistió sacando dinero de su cartera, la mujer le sonrió entregándole el cambio.
—Cariño ¿podrías ayudarme con algo? —pidió la señora, tomando un abrigo y bolso que se encontraban detrás de ella—. Voy a cerrar la tienda pero no alcanzo a bajar la cortina ¿podrías ayudarme?
—Claro que si.
—¡Muchas gracias!
Ambos salieron del local, Jungkook alcanzado la cortina y bajarla para la mujer que agradecía mientras colocaba el candado.
—Gracias cariño, cuídate en el camino.
—Igualmente.
Ambos caminaron en direcciones diferentes, Jungkook caminaba tranquilamente hasta su casa, deteniéndose al escuchar un fuerte ruido, era como si cristales estuvieran rompiéndose. Se giró observando a todas partes buscando aquel sonido pero nada más se escuchó. Volvió a retomar los pasos, nadie estaba en la calle sólo las luces de las casas se encontraban encendidas pero no había ruido todo estaba muy silencioso, demasiado silencioso.
Llegó a la entrada de su casa, cerrando antes de entrar al pequeño jardín que su madre con tanto empeño comenzó a sembrar. La puerta de la entrada se encontraba abierta lo cual le pareció extraño además de que las luces se encontraban apagadas. Entró silenciosamente comenzando a asustarse, su madre jamás dejaría la puerta abierta de tal manera que todo se miraba y menos con las luces apagadas. Chocó contra el sofá deteniéndose.
—¿Mamá? —Habló, esperando a que su madre saliera de la cocina o algún lugar—. Dejaste la puerta abierta alguien pudo haber entrado.
No hubo respuesta alguna, todo se encontraba en completo silencio, buscó el interruptor para encender las luces pero no prendían. Tal vez su madre había bajado al sótano para arreglar la luz.
Sacó su celular del bolsillo prendiendo la linterna, iluminado el camino hasta llegar a la entrada del sótano, la puerta se encontraba abierta, entonces su madre se encontraba allí dentro, comenzó a bajar por las escaleras alumbrando el camino.
—¿Mamá? ¿Estás aquí abajo? —Preguntó alumbrando todo al rededor pero no hubo respuesta—. ¿Hola?
Llegó hasta el lugar donde se encontraba el cuadro de luz, subió la palanca pero las luces no encendieron, lo intentó varias veces pero no funcionó. Salió de aquel sótano cerrando la puerta.
Llegó hasta la sala de nuevo marcado el número de su madre pero de nuevo le había mandado a buzón. La buscó por toda la casa pero nunca apareció, todo se encontraba en su lugar y no es que alguien se haya metido a robar. Las cosas del cuarto de su madre estaban en su lugar, también estaba toda su ropa así que no se había ido. Miró la hora en su celular.
6:45 P.M
Ya había pasado la hora, todos debían estar en sus casas pero su madre no estaba. Se estaba asustando, en Seúl no tenían familia con la cual su madre se pudiera haber ido. No sabía dónde podría estar su madre y estaba preocupado. No quería estar solo, pero si se iba su madre podría regresar y se preocuparía por él. No sabía que hacer, salió al jardín sentándose en la entrada, esperando a que su madre regresara.
Observó de lejos aquella nube de humo n***o que salía del centro de la cuidad, seguro que el entrenamiento ya había comenzado pero normalmente no ocasionaban incendios. Su piel se erizo cuando el grito desgarrado de un niño se escuchó cercas de él, se puso de pie rápidamente saliendo a la calle y percatarse de que aquel grito era del hijo de sus vecinos. Se acercó a la casa asomándose en la venta para ver si debía ayudar a aquel niño.
Su sangre se heló al ver aquella imagen, el niño estaba siendo devorado por sus padres y hermanos. El niño le miró pidiendo ayuda pero Jungkook retrocedió sorprendido cayendo al suelo. Se quedó varios minutos escuchando los gritos del niño, reaccionando cuando las sirenas sonaron cerca de la calle, varias personas comenzaron a salir de sus casas asustados. Jungkook miró como una de sus vecinas era alcanzada por su propio esposo, que la había tirado al suelo con fuerza y comenzando a morder uno de sus brazos. Jungkook con los pies temblaban y la respiración entre cortada se puso de pie, alejándose de aquella escena comenzando a correr detrás de las personas que horrorizados corrían mirando tal escena.
Las calles estaban repletas de personas corriendo y subiendo a los carros con maletas, mientras más corría Jungkook las sirenas de las ambulancias se escuchaban más de cerca. Se detuvo sacando el celular de su bolsillo llamando al número de su madre que al igual que hace unos minutos le había mandado a buzón. Una persona chocó fuertemente con él haciendo que su celular cayera al suelo, rompiéndose cuando otro grupo de personas corría al igual que él.
—¡Corre chico! —Un hombre le gritó.
El hombre se alejó junto con un par de niñas que al parecer eran sus hijas que lloraban asustadas. Jungkook reaccionó corriendo lo mas rápido que sus piernas se lo permitían, iría al único lugar que conocía.
El transcurso del camino fue horrible, habían varios carros encendidos en llamas, mientras más se adentraba a la cuidad era peor, habían más de esos seres que se volvían locas y atacaban a las demás personas.
El edificio en el que se encontraba Yoongi estaba en el centro de la cuidad, Jungkook no se detuvo en ningún momento hasta llegar a aquel lugar, subiendo las escaleras lo más rápido que podía al ver que los elevadores no servían, quería saber si su hyung seguía en su departamento o se había ido. Choco con varias personas que bajaban del edificio aterradas y otras que subían al igual que él, intentando refugiarse y ponerse a salvo de aquellas personas que se volvieron locas.
Tocó muchas veces la puerta del mayor pero nadie abría, puso la clave que se sabía de memoria entrando al departamento que se encontraba en completa oscuridad, prendió las luces corriendo hasta la habitación del mayor sintiendo que su corazón se salía, deseando que su hyung en verdad estuviera allí dormido.
Sintió un gran alivió al ver un bulto hecho bolita en medio de la cama, se acercó hasta él entrando en las cobijas con cuidado. Yoongi se enderezó al sentir la presencia del menor, le conocía bien sabia que era Jungkook ya que era el único que conocía la contraseña de su departamento. Jungkook abrazó a Yoongi fuertemente comenzando a sollozar. El mayor comenzó a despertarse al escuchar los quejidos del menor, le abrazó más fuerte acariciando su su cabello, acercándolo más a su pecho.
—Todo estará bien —Susurró con voz ronca—. No llores, los malos momentos son parte de nuestra vida y debemos aceptarlo, nos ayuda a mejorar. Se que Taehyung es tu mejor amigo y no encontrarás a alguien como él pero es lo mejor, es mi hermano pero puede ser un idiota a veces. —Jungkook le abrazó con fuerza, temblando.
—Tenía miedo de que entrara a tu departamento y no encontrarte, tenía mucho miedo hyung.
—Jungkook...
—No me dejes solo hyung no tengo a nadie más, sólo a ti.
—Jungkook tú... ¿Cómo? —Alejó al menor mirando la hora de su mesita de noche, observó al menor molesto—. ¡SON LAS OCHO DE LA NOCHE SE SUPONE QUE NO DEBÍAS SALIR DE CASA! ¡¿CÓMO LLEGASTE AQUÍ?! ¡PUDO PASARTE ALGO!
—¡Hyung cálmate!
—¡Eres un irresponsable! —Se puso de pie, colocándose una bata negra—. ¿Cómo llegaste aquí solo?
El sonido de disparos los alarmó a ambos, Yoongi le pidió a Jungkook que se quedará en la cama. El mayor salió al balcón sorprendido al ver el desastre que comenzaba a haber en la cuidad, la cuidas estaba pintada de un rojo por las llamas.
—H-hyung...—Jungkook se acercó al mayor.
—Esto no es un entrenamiento militar, ¿qué sucede?
—Tengo miedo hyung...—Comenzó a llorar.
Yoongi lo tomó de la mano metiéndose juntos adentro de nuevo, Yoongi le abrazó acariciando la cabeza del menor. Yoongi no se había percatado de lo que sucedía allá afuera. Después de que saliera de la escuela llegó a su departamento y quitó su ropa para meterse a su cama y dormir durante toda la noche.
—Hyung...
—Jungkook ¿Qué sucede allá afuera?
—V-vamos a morir también... Tengo miedo hyung ,algo malo está sucediendo...