037

1977 Palabras
Pasando la una de la tarde, Yoongi le despertó. Diciendo que tenían que comer algo. Cuando despertó solo estaba NamJoon en la habitación, le preguntó por SeokJin, pero él dijo que ambos habían tenido una pelea anoche y que no querían verse por ahora. Jungkook se sintió algo culpable, sentía que él había provocado la pelea de sus Hyungs. Jungkook había ido a buscar a SeokJin, quien se encontraba en la terraza, decaído. Jungkook se sentó junto a él, pero ni siquiera se inmutó de su presencia. —Dijo que ya no podía soportar más secretos. Luego pidió que nos diéramos un tiempo...—Habló en voz baja, cada palabra que salía de su boca era dolorosa para él—. Le oculté las cosas para protegerlo, no quería que él se viera involucrado en mis decisiones. Yo quería que él estuviera fuera de esto. —No sé qué decirte hyung. Pero creo que hiciste mal en ocultarlo, también yo debería estar molesto contigo por lo que me hiciste. — Ya te dije que lo siento... SeokJin se miraba muy decaído, como si anoche no hubiera podido dormir nada, tenía ojeras. Ni siquiera levantaba la mirada, todo el tiempo tenía la vista en sus manos. —¿Qué pasará contigo y NamJoon? —Preguntó preocupado. —Estamos separados por ahora. Dijo finalmente, poniéndose de pie. Jungkook también lo hizo. —¿Irás abajo? —Volveré a la casa. —Dijo seguro. —¿Qué? No puedes regresar, esos hombres están tras de ti hyung. —Lo están ahora de ti también, voy a estar bien, siempre me salgo con la mía. —Entonces voy contigo. —Habló seguro, SeokJin le miró a los ojos, sabiendo que no podría retener a Jungkook en este lugar. —Jungkook, debes quedarte aquí. Debes cuidar a los demás. —Ellos pueden cuidarse solos, son seis. Tú estarás solo, no voy a dejarte. SeokJin volvió a negarse, acercándose a Jungkook, tenía que conversarlo de quedarse. —Yo voy a estar bien, no quiero que vengas conmigo Jungkook. Quiero estar solo, ¿puedes entender eso? Jungkook se negó, no quería y no podía dejarle solo. —¿Tú puedes entender, que no quiero dejarte solo? —Es peligroso Jungkook, puede que esta vez si me atrapen. O traigan más personas por mí. Voy a entregarme, para que a ustedes no les hagan daño. Me prometí cuidar a toda costa a NamJoon. Jungkook. — Le tomó de los hombros—. Cuida mucho de NamJoon, tú puedes ahora cuidar de todos. Lo dejaré en tus manos. —Hyung, no puedes irte sólo así. No puedes dejar a NamJoon solo. ¿Por qué haces esto? —¡Por que si no lo hago, ellos van a dañar a NamJoon! — Exclamó, frustrado—, ¡No quiero que lo maten por culpa mía! Ellos no van a dejarnos en paz hasta que tengan ese frasco, tú más que nadie sabe que estás en peligro. Jungkook, ahora ellos te están buscando a ti, y es mi culpa, en serio lo lamento. Jungkook le miró en silencio, sin saber qué decir. Estaban en problemas, los dos. De cualquier forma Jungkook sabía que todo este asunto le involucraba a él también. Al no ver respuesta alguna por parte de Jungkook, SeokJin comenzó a caminar, dispuesto a irse.  —Hyung. —SeokJin se detuvo, sin mirar atrás— ¿Qué pasa si nos vamos de Seúl? A un lugar en el que nadie podrá encontrarnos... —No tenemos a dónde ir Jungkook, ir afuera con todos sería como guiar a las vacas al matadero. No estoy ofendiendo a nadie, pero tus amigos son muy débiles, muchos podrían morir apenas y pasemos por la cuidad. —Tú lo dijiste antes hyung —SeokJin se giró, mirando a Jungkook—, Puedo protegerlos a todos, y con tu ayuda podríamos irnos de aquí. Estoy harto de estar aquí escondiéndome. SeokJin se quedó en silencio, pensado en lo que Jungkook había dicho. —¿A dónde se supone que quieres ir? — Se cruzó de brazos, mirándole atento. Jungkook le sonrió. —Tengo una casa en Busan, dentro del bosque. —¿Dentro del bosque? ¿Por qué vivías ahí? —No lo sé, mi padre era militar y nos mudamos lejos de la cuidad. A una residencia, alejada de la cuidad. No vivíamos solos, también habían familias en ese lugar. —Entiendo pero ¿Busan? —Es a cuatro horas de aquí en carro, podemos hacerlo. —Jungkook no estoy seguro, tenemos que hablar con los demás. —Hablaremos con ellos ahora. Jungkook lo tomó del brazo, casi arrestándole hasta en donde se encontraba Yoongi y NamJoon. Ellos les miraron confundidos. —¿Sucedió algo? —Preguntó Yoongi preocupado, sentándose correctamente en la cama. —Yoongi y NamJoon hyung —Jungkook habló con voz firme, tronándose el cuello—. Tengo algo de que hablar con ustedes, y los demás. —Bien. —Yoongi y NamJoon se vieron— Entonces habla. —Tenemos que irnos de aquí, los hombres que están en busca del frasco no se van a detener hasta encontrarnos. —Jungkook lo dices como si fuera tan fácil. — Es que lo es. —No, no lo es. —¡Hyung despierta! —Jungkook se acercó hasta la cama—, Ellos ya no están buscando el frasco, me están buscando a mí. ¿Quieres que me maten? —No, claro que no. Pero no es tan fácil salir de aquí. Mírame, mira a Jimin, no vamos a llegar muy lejos. —Iremos en carro. —¿A dónde quieres ir Jungkook? —Busan... —¡¿Busan?! —Podemos regresar a casa, Hyung en ese lugar tenemos todo para sobrevivir. Hay luz, agua, podemos llevarnos toda la comida de aquí. —Jungkook lo haces sonar tan fácil... —No nos pasará nada. Jungkook en serio quería irse, pero Yoongi no se miraba muy convencido. Ni mencionar a SeokJin y NamJoon que ni siquiera se miraban. Jungkook tomó una de las manos de Yoongi, acariciándola. —Hyung... estaremos mejor en Busan, tus hermanos estarán muy alejados del peligro... —No puedo correr aún Jungkook, tampoco puedo pelear contra esas cosas, no ahora. — Nadie va a correr a ningún lado, todos iremos en carro, y no te preocupes, voy a protegerte. Yoongi seguía sin estar muy convencido. Aunque de todas formas, él habría buscado otro lugar al cual irse en cuanto su herida sanará. Pero no ahora. Miró a NamJoon y a SeokJin. —¿NamJoon? ¿SeokJin? —Quería saber sus opiniones. Por primera vez desde que ambos habían discutido NamJoon miró a SeokJin. —¿Tú irás? —Lo haré. —Aseguró, NamJoon asintió, mirando a Yoongi. —Ya sabes mi respuesta. —Bien, tendremos que hablar con mis hermanos, tal vez se pongan feliz de volver a casa. —¡Iré yo! Jungkook se ofreció, abrazándose a Yoongi con fuerza importándole poco que le lastimara. Salió corriendo de la habitación para ir a contarles los nuevos planes a los demás. En el local estaban Jimin y Hoseok hablando de algo, mientras que los hermanos Min discutían sobre algo. Todos se quedaron en silencio al notar la presencia de Jungkook. Hizo contacto visual con Taehyung, quien le sonrió. Jungkook desvió la mirada, había olvidado lo que pasó en la mañana. —Nos vamos de aquí. —Soltó. Todos le miraron sin entender. —Necesitamos que te expliques Jungkookie. —Habló Taehyung, Jungkook volteó los ojos ante aquel apodo. — Sucedieron cosas de las que ustedes no tienen idea, y creo que deberíamos tener una charla todos juntos, pero eso será después. Por ahora lo que haremos será regresar a Busan. —¿Busan dijiste? —JongSuk fue el primero en emocionarse—, ¿Lo dices en serio? —Hablo muy en serio. Puedes ir con Yoongi hyung y afirmarlo. JongSuk no lo pensó dos veces y salió corriendo hasta donde su hermano, estaba feliz. —Vaya —Jimin sonrió mirando a todos—, chicos volveremos a casa. ¿Taehyung no estás feliz? —¿Mmm? Claro que lo estoy. —Yo creo que él está feliz desde que Jungkookie regresó, ¿cierto Jimin? —Ajá. —Ambos comenzaron a reír. —No entiendo qué es lo gracioso. —Taehyung les miró mal, caminando hasta Jungkook— ¿Podemos hablar en privado? Jungkook se iba a negar, diciéndole que estaba idiota si pensaba volver a estar a solas con él. Pero Taehyung ya lo llevaba jalando del brazo, con las risitas de Jimin y Hoseok desde el fondo. No sabía exactamente hasta dónde lo estaba llevando, pero por el camino que estaban tomando no era a la terraza. —Taehyung, ¿a dónde me llevas? —Preguntó dejándose llevar. —Encontré una habitación muy escondida en el fondo. —¿Y para qué me llevas a una habitación? Taehyung le miró sonriendo, sin responder. Jungkook sabía que algo tramaba, pero no dijo nada. Hasta que Taehyung abrió la puerta de la habitación, Jungkook entró sorprendido, mirando todo a su alrededor. —Encontré esta biblioteca ayer en la tarde, iba a contarte pero no se dio la oportunidad. —¿Cómo es posible? Hay tantos libros... —Es extraño ¿no? Esta casa está llena de cosas, casi todos los días descubro algo nuevo. Da miedo. —No da miedo, son personas cultas Taehyung. Mira todos estos libros, ellos tenían buenos gustos. — Podrías llevarte algunos a Busan. —Ajá, eso haré. Jungkook estaba tan concentrado leyendo los nombres de los autores de los libros, que apenas y escuchaba algo de lo que Taehyung hablaba. —¿Soy un buen amigo? —Jungkook le miró, cerrando el libro de golpe dejándolo en su lugar, Taehyung esperaba una respuesta emocionado—, ¿Cierto? —No lo eres. Taehyung dejó de sonreír, dolido. Indignado se fue a sentar sobre una mesita que estaba pegada a la ventana, donde se sentaban a leer. —Ven aquí Jungkookie. —Le invitó, Jungkook le miró mal, acercándose de todas formas. Taehyung le tomó de la mano, acercándolo hasta dejarlo entre sus piernas abiertas, Jungkook seguía mirándole raro. —Hoy en la mañana te fuiste sin despedirte—Le acarició la mejilla—, Te pusiste muy tímido. —¿Cómo querías que actuará, después de que prácticamente me violaste el pene? —Soltó molesto, apartándose de él. Pero Taehyung lo volvió a acercar. —No es violación si lo disfrutas. —Voy a golpearte. —Mejor dame un beso. —Lo acercó más a él, Jungkook lo detuvo. —Se supone que Jimin es el que te gusta, ¿por qué no vas y le pides un beso a él? —Jungkook...—Hizo un puchero— Por favor, sólo uno. —¿Por qué tratas siempre de evadir lo que te pregunto? —Habló serio, queriendo saber de una vez por todas lo que Taehyung pensaba. —No lo sé. —Alzó los hombros, importándole poco. —Olvídalo, contigo no se puede hablar seriamente. Me voy. Jungkook se alejó de Taehyung, caminando hasta la entrada, podría venir por los libros después. Taehyung corrió detrás de él, cerrando la puerta, evitando que Jungkook se fuera. Jungkook le miró molesto. —Apártate de la puerta Taehyung. —Le ordenó molesto. —Me quitaré cuando me beses. —Alzó la trompa. —¿Sigues con eso? Si tanto quieres besar a alguien, entonces ve con Jimin y encierralo como lo estás haciendo conmigo. Apártate de la puerta. —Jimin no es tú. —¿Qué quieres decir? —No sé, sólo sentí que debía decirlo. —En serio que eres tan... Jungkook negó, mirándole. No podía creer que Taehyung se comportará de esa manera, ni mucho menos podía creer que aún así le gustará. Lo admitió, Taehyung le seguía gustando. No pudo evitar sentir un revoltijo en su estómago a tal propuesta de su amigo. Jungkook en serio quería besarle. No podía negar lo hermoso que se veía con esos pucheros, y esos ojitos brillantes que le miraban atento, esos ojos que sólo le miraban a él. No le hizo esperar más, y camino hacía él tomándolo de la camisa, besándose con intensidad. Taehyung lo apegó a él con fuerza, tomándolo de la cintura guiándose hasta la mesita donde se había sentado hace unos segundos, sin deshacer el beso. Taehyung lo alzó de la cintura, Jungkook dio un saltito para subirse a la mesa, rodeando la cintura de Taehyung con sus piernas. Ambos besándose con desesperación, mordiendo en labio del contrario. Jungkook comenzó a subir la camisa de Taehyung, queriéndose deshacer de ese pedazo de tela que le estorba. Taehyung se separó de los labios de Jungkook, alzando los brazos para que la camisa saliera, volviendo a besar al menor con deseo. La camisa fue lanzada a algún lugar de la habitación, ambos gimiendo en medio del beso. Jungkook comenzó a acariciar con sus manos abiertas el pecho desnudo de Taehyung, deseando poder tocarle aún más. Taehyung le ayudó a quitarse la camisa, lanzándola desesperado por volver a tocarle. Taehyung comenzó a besar su cuello, bajando hasta su abdomen, Jungkook jadeando le tomó de la cabeza, mirándole excitado. —¿Quieres hacerlo aquí? —Taehyung le preguntó con voz ronca, subiendo de nuevo para besarle, mordiéndole en el proceso. — Si... Jungkook ya ni podía pensar con claridad, la excitación lo había segado por completo, las caricias de Taehyung lo estaban volviendo loco. Taehyung jamás había deseado a alguien con tantas fuerza6, quería tomar a Jungkook en ese momento. Lo quería para él solo. Los gemidos de Jungkook se habían convertido en su música favorita, sus jadeos...¡Dios! Taehyung quería comérselo entero.
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