SeokJin le ordenó a Jungkook apagar las linternas, estaba seguro que había escuchado una de las puertas rechinar, exactamente la de la habitación de huéspedes. Jungkook le miraba en silencio, siguiendo cada paso que SeokJin daba.
En este tipo de situaciones las personas normales se alejarían del peligro, pero SeokJin era una persona muy extremista.
A pasos lentos comenzaron a acercarse a las escaleras. La intención de SeokJin era llegar hasta arriba sin que la persona que este arriba se diera cuenta. Por un momento pensó que se podrían tratar de saqueadores.
—Si dan un paso más están muertos.
Jungkook se congeló al sentir el frío metal en su nuca. SeokJin cerró los ojos con fuerza maldiciendo el no haberse dado cuenta de que había alguien más siguiéndoles.
—Los dos volteen y manos en la nuca.
Lentamente ambos se giraron haciendo lo que aquel hombre les había pedido. Jungkook se sorprendió al verlo con un overol de protección blanco. Estaba todo tapado hasta la cabeza, dejando ver sólo sus ojos. También llevaba un cubrebocas blanco.
Detrás del hombre comenzaron a verse luces, más hombres habían llegado. Otros dos bajaban por las escaleras, SeokJin sabía que alguien estaba arriba.
Habían como seis personas rodeándolos, apuntando sus armas hacia ellos. SeokJin no hacía nada, se miraba muy tranquilo mirando al suelo. Jungkook comenzaba a ponerse nervioso.
—Abajo. —El hombre ordenó, apuntándoles con el arma. — De rodillas.
Ambos obedecieron, poniéndose de rodillas bajo la atenta mirada de todos esos hombres que les apuntaban con las armas. ¿Qué estaba sucediendo?
—¿Quién de ustedes es Kim SeokJin? —Preguntó, sin dejar de apuntar.
— Soy yo. — Habló, mirándole directamente a los ojos. No estaba asustado, eso era claro.
— Tienes algo que nos pertenece, lo queremos de vuelta. Si lo haces ninguno de ustedes saldrá herido.
—¿Otra vez con eso? Ya les dije que yo no tengo nada.
—No es necesario que mientas, las cámaras captaron todo.
SeokJin se quedó en silencio, mirando al hombre. Jungkook le miró, esperando a que SeokJin siguiera negando todo, pero no fue así.
—Necesitamos el C.T.P de vuelta SeokJin, ¿crees que puedas hacerlo? —Preguntó tranquilo. — No querrás que tus amigos paguen por algo que tú hiciste.
—Váyanse a la mierda. —Escupió con odio, lo que más le molestaba a SeokJin era que le amenazaran. — Ya buscaron por toda la casa y no lo encontraron, ¿por qué lo llevaría conmigo? Esta claro que yo no lo tengo.
—Tal vez tú no, ni él —Apunto a Jungkook, quien tragó seco.— ¿Qué tal tu pareja?
Eso fue suficiente para que pusiera a SeokJin nervioso. El hombre había dado en uno de sus puntos débiles.
— Le tocan un pelo y los mató. Suficiente tuvimos con sus otros hombres.
— Nosotros no le haremos nada, si tú nos das lo que queremos. Ya deja de hacer las cosas tan complicadas y devuelve el C.T.P y no digas que no lo tienes, las cámaras te captaron cuando regresaste por el.
—Bien. —Suspiró. — Se los daré de vuelta.
—Dinos en dónde está.
—Iré yo por el, si les digo no lo encontrarán.
El hombre dudó por unos segundo, mirando a sus compañeros quienes asintieron.
—Bien, ponte de pie.
SeokJin hizo lo que le pidió, poniéndose de pie con las manos en alto.
— Ustedes cuiden al chico, nosotros iremos por el frasco. —Ordenó.
Antes de irse SeokJin miró a Jungkook de reojo, medio sonriéndole. Comenzó a caminar más tranquilo, subiendo las escaleras seguido de aquellos hombres uniformados.
Sabía que esto no era como la última vez, eran muchos más hombres, todos con armas. Pero confiaba en Jungkook, tenía una pequeña esperanza en él.
Los tres entraron al dormitorio, el hombre le seguía apuntando con el arma, cosa que comenzaba a fastidiarle.
—¿En qué lugar está? —Preguntó, su otro compañero se colocó en medio de la habitación, esperando a que SeokJin hablará y seguir sus indicaciones.
—Debajo de la mesita de noche. —Apuntó con una mano. — Tienes que quitarla.
Uno de los hombres empujó la mesita al suelo, tirándose todo lo había dentro de los cajones al suelo. SeokJin quería golpearlo pero se contuvo.
—En el suelo, hay una pequeña abertura. Búscala, adentro está la caja con el C.T.P.
El hombre se puso de rodillas, tocando con sus manos el suelo de madera, buscando la abertura que SeokJin había dicho, pero no había nada.
—Aquí no hay nada. —Le miró.
—¿Seguro? —Dudó. — Debe de estar ahí.
—No hay nada, ya te lo dije.
—¡Oh! ¡Vaya! —Exclamó sorprendido, golpeándose la cabeza con la Palma de su mano. — Lo siento, ese lado no era. Perdón me equivoqué.
—Ya deja de jugar, ¿en dónde está? —Habló el hombre a su izquierda, apuntándole con la pistola más de cercas.
—Es la mesita que está del otro lado, lo siento es que siempre me confundo. Olvidé que hace poco cambié de lugar con mi esposo.
—Revisa del otro lado. —Le ordenó a su compañero, quien molesto se puso de pie, caminado hasta el otro lado de la cama. Con molestia lanzó la mesita de noche con una patada.
Comenzó a tantear en el suelo, buscando la abertura. SeokJin le miraba nervioso, mordiendo su labio.
— Lo tengo.
El hombre había encontrado la abertura, con algo de dificultad comenzó a abrir la madera. SeokJin ya se estaba comiendo las uñas.
Se escucharon varios disparos en la parte de abajo, SeokJin suspiró aliviado.
Tenía que actuar rápido.
Aprovechó que el hombre que le apuntaba estaba distraído, golpeándolo con fuerza en la nariz con su codo. Una bala perdida dio en la pared, casi dándole en la cabeza, pero le había esquivado a tiempo.
Forcejeó intentando quitarle la pistola, tomando con fuerza su brazo quien sostenía el arma, golpeándolo con fuerza. El hombre gritó de dolor al sentir su hueso ser roto por SeokJin, soltó el arma.
SeokJin la tomó, disparándole en la cabeza sin pensarlo. El hombre cayó al suelo muerto.
Rápidamente apuntó al otro hombre, que también le estaba apuntando con la pistola. ¿Quién disparará primero?
Se preguntó, sin despegar la vista de aquel hombre que ya tenía la pequeña caja en una de sus manos.
Un disparo se escuchó detrás de SeokJin, el hombre frente a él cayó al suelo muerto, con un disparo exactamente entre las cejas.
SeokJin ni siquiera se giró a ver al culpable, corrió hasta el hombre quitándole la caja. La pego a su pecho, aliviado.
—No te preocupes cariño, ya estás a salvo.
La abrazó con fuerza.
Jungkook le miró raro, metiendo el arma con la que le había disparado al hombre anteriormente en sus bolsillos traseros.
—Hyung, a veces haces cosas muy extrañas.
SeokJin le miró sonriendo, allí estaba Jungkook parado en la puerta, mirándole con esos ojos oscuros. Sabía que lo haría.
—Lo que yo haga no tiene nada que ver contigo. Vamos, tenemos que irnos antes de que lleguen más hombres. —SeokJin corrió hasta el armario, sacando dos maletas.
Jungkook entró por completo a la habitación, mirando como SeokJin metía ropa de él y NamJoon a las maletas.
—¿Nos iremos de la casa? —Preguntó confundido.
—Si. —Asintió, metiendo la caja muy al fondo de la ropa. — Es peligroso seguir aquí, la próxima mandarán más hombres y no sólo a buscar el frasco, si no a matarnos. —Cerró con fuerza una maleta.
—No voy a preguntar sobre ese tal frasco ya que de todas formas no me lo dirás, y tampoco es algo que me importe.
Jungkook caminó hasta el tocador, mirando su cara en el espejo, tocando con la yema de sus dedos la cortada que le habían hecho en mejilla izquierda, cerca del ojo.
SeokJin salió corriendo del baño, metiendo varios cosméticos a la otra maleta.
—Vez a hacer tu maleta Jungkook. No tenemos tiempo que perder. —Jungkook le ignoró, SeokJin le miró, frunciendo el ceño al ver que seguía mirándose en el espejo. — ¿Te lastimaron? —Preguntó, acercándose hasta él.
—Es un simple corte, pero no deja de sangrar...
—Veamos. —Lo hizo girar la cabeza hasta él, SeokJin miró bien la herida. — Está profunda, pero no necesitas puntos. Estarás bien. —Palmeo su hombro. — Ve por tu maleta.
—No la necesito, llevo algo de ropa en mi mochila. Además puedo conseguir más. —Frunció el ceño, al sentir el ardor en la cortada. — Me va a dejar cicatriz. —Suspiró, ignorando ya lo de su rostro, volteó a ver a SeokJin. — Cuando los maté fui por unas cosas a la habitación, luego recordé que necesitabas ayuda y vine para acá.
—Gracioso, lo tenía controlado. —Con fuerza cerró la última maleta. — Ayúdame con una no seas malcriado.
Jungkook se acercó a ayudarle. La maleta pesaba pero por suerte tenía rueditas. Jungkook bien podría llevar las dos pero quería ver a su Hyung sufrir un poco.
—Es una lástima que dejemos la casa, la voy a extrañar. —se lamentó, bajando las escaleras.
—Si, si. —SeokJin se detuvo al ver el desastre que había en la casa. ¿Cómo rayos había llegado ese hombre arriba del librero? Le hubiera gustado ver toda la acción.
Jungkook tomó su mochila de paso, ya la había dejado lista. Sabía que se irían de ese lugar. Era obvio.
Los dos salieron de la casa, metiendo las maletas a la cajuela. Miraron la casa por unos segundos, SeokJin suspirando. Habían pasado muchos momentos lindos con NamJoon, además de que fue la primera casa que ellos habían construido a su modo.
—Hyung, me aburro mirando la casa. ¿A dónde iremos? —Preguntó, ya dentro del auto en el lado del copiloto.
—Iremos al local con los demás. —SeokJin rodeó el auto, entrando del lado del conductor.
—¿Escuché bien? ¿Iremos al local con ellos? —SeokJin suspiró, metiendo la llave. — ¿Estás seguro?
—Si Jungkook, lo estoy. Tampoco es que me agrade la idea pero es el único lugar al que podemos ir, además NamJoon se encuentra ahí. —Finalizó, poniendo el auto en marcha. — "Ellos" ¿no son tus amigos?
—No sé. —Dijo sin importarle, mirando por la ventana atento al camino.
—¿Eres Kookie o Jungkook? —Preguntó, pudo ver la cara de asco de Jungkook.
—¿Qué estupidez es esa? — Se burló. — Kookie, no vuelvas a decirme así.
SeokJin se rió, todavía no entendía muy bien los cambios de Jungkook.
—¿Recuerdas algo de la tarde? —Preguntó, Jungkook le miró.
—Si, ¿por qué? —Admitió.
SeokJin no entendía nada, se supone que Jungkook había entrado en otro episodio. ¿Por qué recordaba?
—¿Recuerdas besarte con Taehyung? —Eso era una pregunta importante.
—Él... — Jungkook golpeó su lengua contra la mejilla, cruzándose de brazos. Se quedó pensando unos momentos, recordando.— Él Besa bien, pero no mejor que yo. De todas formas no lo volvería a hacer.
—¿Por qué? Él te gusta ¿no?
—Porque es un bastardo, tal vez me cansé de que me gustará. — Se recostó en el asiento, sin despegar la mirada del frente. — Tal vez lo apuñale al igual que Yoongi. De todas formas tú estarás ahí para ayudarle. —Sonrío.
—Jungkook, estás diciendo tonterías. Ya cierra la boca o te saco a patadas del carro. —Se molestó, Jungkook sólo sonreía.— Uno no puede ir por la vida apuñalando a cualquiera que se le ponga enfrente. Tienes que controlarte.
—Sólo bromeaba Hyung, no lo decía en serio. —SeokJin negó.
—No me gustan tus bromas Jungkook.
—Mira, ¿estás de mal humor? Siempre eres tú el que tiene poca empatía al hablar, no me quieras venir a dar sermones.
—Al menos sé controlar mis comentarios cuando es necesario, y tampoco voy apuñalando a cualquiera que me caiga mal.
—¡Aburrido! —Exclamó, ignorando lo que SeokJin había dicho.
—¡Voy a lanzarte del carro! —Amenazó. Jungkook se rió.
—Ya, lo siento hyung, voy a controlarme de ahora en adelante.—Carraspeo. — Intentaré no hacer comentarios tan pesados, y prometo no apuñalarlos.
—Gracias.
—No agradezcas hyung.
—Ahora, ¿De qué hablaste con Yoongi ayer? —Preguntó, aún queriendo saber lo que Jungkook podía recordar.
—¿Por qué? —Entre cerro los ojos.— Son conversaciones privadas hyung, ¿aún así quieres saber?
—No seas tonto, no me importa pero hay que hablar de algo.
—Bien, hyung me perdonó. Dijo que todo estaba bien, después comenzamos a hablar sobre el estúpido de Taehyung y ya. ¡Ah! También acordamos tener sexo de reconciliación. —Bromeó con lo último, riendo a carcajadas cuando SeokJin le miró con asco.
—Ya no entiendo, ¿Te gusta Taehyung o Yoongi? —Estaba confundido.— O sólo te diviertes.
—Es sólo diversión hyung, deberías intentarlo. Es muy relajante y entretenido, te libera del estrés.
—Estoy casado animal. Si quiero divertirme con alguien sería solo con NamJoon.
—Hyung. —Habló serio.— ¿Jamás le has engañado?
—Claro que no ¿por qué lo haría?
—Por diversión ¡da! —Rió.— ¿Al menos una vez? —SeokJin negó. — ¿Siquiera pensado?
—No, yo amo mucho a NamJoon como para hacerle algo así. Tú aún eres joven y no entiendes muchas cosas, cuando te enamores de verdad en entonces entenderás.
—Ay hyung, en serio si estás enamorado. —Suspiró.— Es lindo lo que tienes con NamJoon hyung. Los dos encajan perfectamente, los dos fueron hechos él uno para él otro. Espero que algún día alguien me ame tanto como tú y Hyung se aman.
—Podría ser que alguien ya lo esté de ti, sólo tienes que escoger bien.
—¿De quién hablas?
—Sabes de lo que hablo Jungkook. Eres muy indeciso, primero me dices que estás enamorado de Taehyung y después que te metes con su hermano. ¿Tiene lógica siquiera?
—Taehyung me gustaba, si. Y Yoongi hyung...bueno, siempre me gustó el sexo con él. Es complicado.
—Eres extraño. —Detuvo el carro.— Llegamos, Jungkook por favor no lastimes a nadie. No sé qué es lo que pasa por tu cabeza pero por favor, contrólalo.
—Ajá.
Le había tomado poca importancia a las palabras de SeokJin. La verdad era que no le importaba, sólo hacía como que si.