🩷 —Parece que empezaron la reunión sin mí. La voz. Grave. Calmada. O peor… contenida. Cargada de algo que no necesito ver para reconocer. Eros. Mi cuerpo se tensa al instante, cada músculo reaccionando antes que mi mente. Pero no me aparto de James. No todavía. Sería admitirlo. Sería aceptar que nos encontró en algo que no debería haber visto. Y lo es. Pero él no tiene derecho. No ahora. No después de todo. James es el primero en reaccionar. Sus brazos se aflojan apenas, dudando, como si no supiera si soltarme o aferrarse más. No me suelta del todo. Típico. Los hombres siempre igual… valientes hasta que otro entra en escena. Levanto la mirada. Eros está de pie en la puerta. No entró haciendo ruido. No golpeó. No avisó. Solo… apareció. Como si hubiera estado ahí el tiempo suficie

