Capítulo 31 - ¡Mira ese! Grita, haciendo volar al ave. - Si sigues gritando no vas a poder completar tu tarea - Oh… - Lily hace un puchero – Esta tarea fue más aburrida de lo que pensé – se cruza de brazos – Pensé que sería divertido fotografías aves, pero ya llevamos dos horas recorriendo el parque de cabo a rabo y no llevo ni la mitad - Bueno… - paso mi brazo por sus hombros – Al menos la estamos pasando bien - Sí… - sonríe, estirándose sobre la punta de sus pies y besándome – Me la estoy pasando súper - ¿Quieres ir por un helado? Propongo, metiendo con disimulo mi mano dentro del bolsillo de mi pantalón. No quiero admitirlo en voz alta, pero salir con Lily tiene algo de intimidante, y es el gran tamaño de su billetera. Aún no nos enfrentamos a esa situación, pero

