Repitiendo lo que había hecho anteriormente, Tom decidió no peinarme, en su lugar rapó mi cabeza. Al principio lo odié por cortar mi hermosa melena, pero entendí que lo hacía por mi propio bien, para evitar que sus compañeros lo usaran para maltratarme. —Kaiser —susurró mientras terminaba de cortar el último mechón de mi cabello. A través del espejo lo vi abrir la boca para decir algo, pero luego tomó aire y suspiró con tristeza. —¡Ven por ella! —gritó a todo pulmón— prometo que ésta será la última vez que tengas que soportarlos —susurró en oído antes de besar mi mejilla. Chris apareció, se sorprendió al ver mi cabeza rapada, pero no cuestionó a Tom. Me ayudó a levantar y me llevó con él hasta el sótano. Odio ese lugar, la única forma de salir de allí, era sin vida y prefería eso mil v

