Jan se aleja bastante del condominio Lulu City. Cuando detiene su vehículo, y se pone a orar: — Oh señor Jesús, perdona mis pecados, yo me arrepiento de todos mis pecados, pase lo que pase, siempre te voy a seguir, tú eres mi salvador, santo, santo, santo... Jan termina de orar. Cuando ve a un policía acercándose a su camioneta, y dice: — ¿Qué hago?... El policía mira todo el destrozo de vidrios que tiene la camioneta, y se arrima por el lado de la ventana izquierda del vehículo, y le pregunta a Jan: — ¿Se encuentra bien? — Eh... sí, sí, estoy bien, muy bien, muy bien diría yo. — Es que tiene todos los vidrios de la camioneta destruidos. — Ah, sí, unas personas con la cual no me entendí, hicieron esto. El policía mira bien a Jan. Cuando este le dice: — ¿Pasa algo oficial? — Su c

