Capítulo 7. El baile.

3550 Palabras
Narra Adam: Me dio algo de pena preguntarle a Daniel con quien iría al baile y mucho menos lo iba a invitar yo, apenas y comenzaba a ser su amigo y eso implicaría qué los demás especularan cosas, era mejor simplemente llegar y saludar si es que no iba con alguien más, aunque estaba seguro de que no había aceptado a nadie, de cualquier forma ya encontraría un momento para hablar con él. Estaba esperando a las chicas fuera de su edificio, vaya que se tardaban y a mi me urgía llegar temprano. -Vaya…- Me dijo Danna en cuanto llegó a mi lado junto con Oli. -¿Qué?- Pregunté. -Sí no supiera que eres gay seguro iría por tí, te ves muy bien- -Oh, gracias, ustedes también se ven muy bien- -Al parecer alguien quiere impresionar a Daniel esta noche- En ese momento iba pasando la chica de cabello n***o que era una de las muchas qué habían invitado a Daniel. -Y al parecer no soy el único- Dije viendo a aquella chica que le preguntaba a su amiga si creía que a Daniel le gustaría su vestido. -Adam, cálmate- me dijo Oli. -Ya le tiraste su botella de agua encima, ya déjala- -No es mi culpa que mis poderes de agua salgan por sí solos cuando me molesto- -Sinceramente no entiendo porqué le tienes celos, es una chica y Daniel es gay- me dijo Danna y tenía razón, ese chico me iba a volver loco. -Tienes razón, lo siento- -Además, no queremos que les tires agua a los que le coqueteen a Daniel porque serán bastantes en la fiesta, entiende que por ahora él es el popular- -¿Dónde están sus citas?- Pregunté para cambiar de tema. -Están esperándonos aquí cerca, así que ya vámonos qué ya se nos hizo tarde- Nos acercamos al lugar en donde sería el baile, no veía a Daniel por ningún lado y me empezaba a poner nervioso. -Hola Adam- Me saludó una compañera de clase, era muy linda y amable, pero bueno, literalmente yo no podía interesarme en ella. -Ah, hola Melany ¿Cómo te va?- Su cabello ondulado color café esta vez estaba lacio, muy bien planchado. -Muy bien gracias ¿Y a tí?- -Igual bien gracias- -Que bien ¿Soy yo o tú cita está perdida?- -Amm no, no invité a nadie- -¿Puedo preguntar porqué?- -Bueno… Soy muy penoso para hacerlo- -Ves, hubieras aceptado mi invitación- Yo también tenía lo mío, era de cierta forma codiciado y creo que era más por mis ojos que llamaban algo de atención, algunas personas me habían invitado, pero el único que me interesaba era el guapísimo de Daniel. -Adam, te me perdiste, vamos, ya hay que entrar, discúlpanos- Dijo Oli salvándome. -Adiós- Me despedí, pero mi compañera no parecía muy contenta de que Oli hubiera llegado, si tan solo supieran que era gay, tal vez se los diría, pero entonces probablemente Daniel rechazaría mi amistad. -Creo que tendré que cuidarte hasta que Daniel llegue- Me dijo Oli. -No te preocupes, tú disfruta de la fiesta, yo buscaré a Daniel- -¿Estás seguro?- -Claro, ve con tú cita- -Bien…- Me dijo no muy convencida. Por lo menos se veía feliz con su pareja que me miraba no muy contento, era mejor no hacerlo enojar, él era un hada del amor y probablemente saldría chamuscado de aquí. Busque a Daniel, pero no lo encontraba por ningún lado, así que empecé a buscar también a cualquiera de sus amigas para preguntarle por él, con los chicos ni de broma les preguntaba. Entonces pareciera que el universo tuvo compasión por mí, encontré a Hannah con Laila, aunque se me hizo raro que Daren no estuviera ahí. -Disculpen chicas- Dije para llamar su atención. -¡Adam!- Dijo saludándome Hannah emocionada igual que Laila. -¡Por fin!- Dijo Laila. -¿Te podría encargar a Hannah un momento?- Hannah solo rodó los ojos. -Seguro- le dije sin saber por qué exactamente y Laila salió corriendo. -No entiendo- Le dije a Hannah y ella rió un poco. -Laila y Evan casi no se han visto y ahora que Evan tiene tiempo Daren la tiene aquí conmigo "cuidándome"- -Sigo sin entender ¿Dónde está Daren y por qué no viene Evan?- -Evan apenas viene en camino y Laila quería alcanzarlo, la profesora Emilie le dio permiso pero tienen que regresar rápido y el profesor Noé le pidió ayuda a Daren con algo, aunque no estoy segura de qué- -Ya veo ¿Pero por qué cuidarte?- -Bueno, supongo que supiste lo que hicieron Dereck y Dafne el año pasado- Dijo con algo de tristeza y entonces comprendí porqué no querían dejarla sola, me sentí un idiota por preguntar, pero se me había olvidado. -Daren no quiere dejarme sola tanto tiempo- -Vaya, perdón por preguntar yo…- -No te preocupes- dijo sonriéndome -Ya pasó- era mejor cambiar un poco el tema. -Entonces qué bueno que llegué- Dije sonriéndole. -Absolutamente- -Oye y… ¿Sabes dónde está Daniel? No lo veo por ningún lado- -Mmm sí, Daniel está en su habitación- Creí haber escuchado mal. -¿En su habitación? ¿Por qué? ¿No se supone que este baile era obligatorio?- -Se supone que sí, pero le hizo un berrinche al profesor Erick para que le diera un permiso para faltar, no quería venir con nadie qué lo invitó y tampoco quería ser el centro de atención en esta fiesta y que tantas personas se le acercaran como moscas, además, como ya sabes, no le gusta estar entre tanta gente- -Entiendo…- Dije algo decepcionado, esperaba por lo menos platicar con él está noche. -¿Te gusta verdad?- Me preguntó Hannah en cuanto tomé un sorbo de mi bebida, como era de esperar escupí lo que había tomado, después de toser se me subieron los colores, un poco por casi ahogarme y otro por pena. Tomé una servilleta para limpiarme. -¿Qué? No- Respondí tratando de sonar normal, aunque después del escupitajo era imposible, pero una duda saltó a mi cabeza. -¿O acaso él te mencionó algo?- Pregunté y ella se echó a reír. - De verdad soy tan obvio ¿No es cierto?- Pregunté después. -Pues sí, eres algo obvio, pero no todos lo notan, algunos no prestan la suficiente atención- -Por favor Hannah, no le vayas a decir nada a Daniel, por favor te lo suplico- -Sabes que Daniel es mi mejor amigo- -Lo sé pero por favor solo dame tiempo de decírselo- -Esto es algo importante para él- -Pero a más de la mitad de la escuela también les gusta- -Sí pero no con todos habla- En eso tenía razón. -Se nota que lo quieres mucho- -Es mucho más que eso, estoy super enamorado de él, me gusta demasiado, desde el primer momento en que lo vi no dejo de pensar en él- Hannah me miró con ternura. -Está bien, solo por eso no le diré nada, pero más te vale decírselo pronto- Eso me dio algo de alivio. -Lo intentaré, aunque debo confesarte qué es algo difícil para mí, no sé cómo lo vaya a tomar, apenas y me conoce- -Tampoco sé cómo lo vaya a tomar, pero a lo mejor te da una oportunidad y si no lo hace te lo dirá con delicadeza, a él no le gusta tratar mal a nadie- -Lo sé y ese es un factor por el que también me enamoré de él, pero creo que las cosas aún así cambiarían y no quiero perder su amistad por eso- -Tal vez, pero si no le dices no lo averiguarás y puede ser que te pierdas de una gran experiencia- -Gracias Hannah- -¿Y qué esperas? Ve con Daniel.- -No puedo dejarte sola y tampoco creo que algún profesor me de autorización- -Habla con el profesor Erick, creo que él es el que podría darte un permiso, inventa qué te sientes mal o algo así- -Creo que intentaré ser sincero por esta vez- -¿Le dirás que quieres salir para ver a tu crush?- -Bueno, no tan sincero- -Bueno, como quieras- me dijo Hannah -Y no te preocupes, ya puedes dejarme sola, ahí viene Daren- -¿Estás segura?- -Sí, además conociendo a Daren te interrogará si no te vas ahora ¿Y no quieres eso verdad?- Ella tenía razón. -Nos vemos Hannah- Dije y me alejé un poco. -Ah y Adam- dijo llamándome y volteé a verla -Suerte, a Daniel le gustará verte y no se porten mal- Dijo guiñandome un ojo, mi rubor volvió a aparecer y reí un poco. -Gracias- Dije con nerviosismo y me dirigí con el profesor Erick, solo le di un rápido saludo a Daren mientras caminaba hacia el profesor. -Gracias por cuidarla-me dijo en el saludo. -No hay problema- Dije y me fui lo más rápido que pude. -¿Y dónde está Laila?- Escuché que le preguntó a Hannah, al menos me alejé rápido para no tener que escuchar eso. Por lo menos encontré rápido al profesor. -Buenas noches profesor- Dije al acercarme. -Adam, buenas noches ¿Cómo va tú velada?- Subí los hombros para después poder responder. -Podría estar mejor- -Sé que las fiestas y multitudes no son lo tuyo pero no está tan mal- -Lo sé, es una buena fiesta, pero bueno, ya que no vine con pareja me parece más aburrido así y mis amigas quién sabe dónde estén, seguramente con su pareja y no quiero arruinarles la noche y estar todo el tiempo pegado a ellas- -Pues entonces deberías socializar, tener más amigos- -Y lo he intentado, pero resulta que ese amigo nuevo que intento tener no está aquí- -Ahh… Ahora entiendo, me estás reclamando porque deje que Daniel no viniera- -¿Qué? No, para nada profesor, es solo que me hubiera gustado verlo aquí- De verdad me hubiera gustado. -Sabes, entre los profesores también estamos enterados de la popularidad y algunas parejas que hay, la escuela no es tan grande para no darse cuenta y bueno, sé que Daniel es el chico más popular por el momento y por lo tanto el más codiciado, si él hubiera aceptado venir con alguien tal vez no habría tanto problema ya que los demás lo aceptarían y se darían por vencidos, o al menos la mayoría- -Sí pero creo que Daniel prefiere no estar rodeado de tanta gente y tampoco le gusta utilizar a las personas, si le decía que sí a alguien se sentiría mal después y esa persona no dejaría de molestarlo- -Parece que lo conoces muy bien- -Bueno… Algo, en realidad no hemos hablado tanto- -Bueno, yo me he dado cuenta de que se hablan a menudo- -Tal vez un poco- -Lo quieres ¿No es cierto?- me preguntó el profesor ¿Enserio eran tan obvio? -Creo que lo doy a notar demasiado- -Sí pero solo los que ponen mucha atención lo notan- Eso me lo repetían a cada rato, pero yo era muy obvio y eso era la verdad. -Además- Continuó el profesor. -Soy un hada del amor y puedo sentir de cierta forma cuando alguien está enamorado- Eso me preocupó. -¿Entonces Daniel puede saber que estoy enamorado de él?- Dije asustado. -No lo creo, el chico es muy inteligente y avanza rápido, pero para eso también debes poner mucha atención y concentrarte, tal parece que Daniel por el momento no está del todo bien para intentar usar su magia para eso- en eso tenía razón el profesor. -Y en este caso estoy casi seguro de que me quieres pedir salir de la fiesta para ir con él ¿Estoy en lo correcto?- La verdad me sorprendió. -Sin ofender profesor, pero creo que usted debió ser un hada mental- El profesor rió un poco. -Creo que sí, pero también me gusta juntar a las personas- Lo miré extrañado. -¿Y qué esperas? Ve con él- dijo extendiéndome el permiso, una sonrisa gigante apareció en mi rostro. -Muchas gracias profesor, se lo agradezco mucho, de verdad, si alguna vez necesita algo…- -No me agradezcas tanto y vete- -Gracias- Dije una última vez y salí corriendo del lugar, no sin antes mandarle un mensaje a las chicas diciéndoles lo que había pasado, se emocionaron por mí y me desearon suerte. Me fui directo a los dormitorios, tomé algunos bocadillos de una máquina y me detuve en la puerta de Daniel, inhale y solté el aire algunas veces para armarme de valor antes de tocar la puerta. Daniel parecía confundido cuando abrió y era obvio, no todos tenían permiso, incluso apostaría que éramos los únicos con permiso. -¿Adam? ¿Qué haces aquí?- -¿Esa es la forma de saludar a un amigo?- -No, lo siento es solo que me sorprende verte, deberías estar en la fiesta- -Así es, debería- Daniel seguía algo confuso. -Entonces… ¿Me dejas pasar o…?- -Oh sí lo siento, adelante pasa-dijo haciéndose a un lado. -Gracias- Era raro entrar a otra habitación, nunca había estado en otra que no fuera la mía o la de mis amigas cuando hablábamos. Para mi sorpresa la habitación estaba muy limpia y ordenada, muy diferente a la mía, mis compañeros no eran así de ordenados. -Vaya- Dije una vez adentro. -¿Sucede algo?- -Es solo que creí que tú habitación sería diferente- -¿Diferente cómo?- -No lo sé, creí que los populares tenían posters en sus paredes, fotos, trofeos y también que estaría algo desordenada, a excepción de tí claro, supuse que eras muy ordenado y no me equivoqué- -¿O sea que estás juzgando a mis amigos sin conocerlos?- Mierda, la había regado y en los primeros minutos de entrar a su habitación. -No, perdón, yo solo decía… Esque…- -Tranquilo, solo bromeo- Dijo dándome esa sonrisa tan única y especial. Juro que si la hace de nuevo lo besaré, pensé. -Te entiendo, ser amigo de los populares te hace ver el otro lado de la moneda, te sorprendería saber como son en realidad y para que lo sepas, Mike es mucho más ordenado qué yo, le mueves un bolígrafo y lo nota- -Bueno, lo de los populares no solo lo decía por ellos, tú igual lo eres y ahora más que nunca, ya te lo había dicho- -La verdad es que es algo que me tiene sin cuidado, lo malo es que eres el centro de atención, algo que absolutamente detesto, ojalá alguien más fuera el popular- No supe qué decir así que improvise. -Apuesto a que esta es tú cama- Dije señalando una qué además de estar escombrada tenía en su buró una gran cantidad de libros- -Me sorprendes, ahora entiendo porqué eres un hada mental-dijo bromeando. -¿Puedo?- Pregunté para que me diera permiso de sentarme. -Por favor- Dijo extendiendo su mano para darme permiso, me senté y pude percibir enseguida su exquisito olor, el cual hizo qué se me erizaran los vellos. -Entonces… ¿Me contarás cómo es que te escapaste de la fiesta y supiste que yo estaba aquí?- No le mentiría, pero tampoco le diría todo con exactitud. -Bueno… Yo… Me aburrí en la fiesta y me encontré con Hannah, ella fue la que me dijo que tú no estabas ahí, entonces decidí venir a acompañarte, el profesor Erick fue muy cordial y me dio el permiso- -¿Así sin más?- -Pues… sí, algo así- Daniel no parecía muy convencido así que antes de que me preguntara otra cosa yo me adelante. -¿Y tú me contarás porqué y cómo te zafaste de la fiesta?- -Solo si me das de esos dulces- Dijo señalando todo el repertorio qué traía de las máquinas. Daniel saboreó sus labios, no sabía cómo iba a sobrevivir con esos gestos. En sí la pasamos muy bien, Daniel me contó el berrinche que le hizo al profesor Erick y algunas cosas de las clases, se me hizo algo raro que nunca hablara de él en sí, pero tampoco quería hacerlo hablar de él si no quería, prefería que se sintiera cómodo. -¿Y por qué no invitaste a nadie?- Me preguntó, esa era una pregunta difícil de responder. -Amm, yo… La verdad es que soy muy penoso para invitar a alguien- En parte era cierto, aunque sí me habían invitado pero yo no acepté. -¿Y entonces el año pasado tampoco asististe a los bailes?- Me preguntó mientras se comía una barra de chocolate. -Sí, con Oli, íbamos como amigos pero está vez decidió aceptar una invitación, es una chica difícil así que su cita de hoy tiene mis respetos- Con ese comentario hice reír un poco a Daniel, algo hermoso de escuchar. -Se me afigura a Hannah, ella era igual antes de Daren- -A veces uno tiene miedo de abrir sus sentimientos por miedo a ser lastimados- -Sí… A veces es mejor así- Lo que había dicho era una indirecta, pero Daniel estaba completamente lastimado, por eso preferí cambiar de tema. -¿Y tú ibas a los bailes?- Obviamente sabía que no iba, pero no quería ser tan obvio. -No, me la pasaba aquí en el cuarto con todos mis amigos, jugábamos y comíamos, poco a poco se fue haciendo una tradición y de cierta manera era mejor así, me sentía más cómodo, pero bueno, ahora ya es algo obligatorio y con trabajos escapé de esta- -Bueno, sé que no soy uno de ellos, pero espero que te haya hecho una buena compañía- -Eso te lo aseguro- -A ninguno de los dos nos gustan las multitudes y pensé que estarías bien solo, es solo que… No quería aburrirme- -Está bien, no te preocupes, ha sido agradable, me alegro de que el profesor Erick te haya dejado salir- Pasamos otro tiempo hablando pero él parecía algo serio. -Adam, quería preguntarte algo- Dijo por fin. Este será mi fin, pensé. Creí que me preguntaría si estaba enamorado de él y yo no me sentía listo para admitirlo. -Dime- le pregunté con algo de temor. -¿Sabías que no podrás sacar otro diamante de esa planta que sembramos dentro de los próximos diez años?- por fin solté el aire qué tenía contenido. -Ah- empecé a respirar con normalidad. -Sí, lo sabía, no por nada la profesora me deja estar en el invernadero- -Entonces debería regresarte la pulsera, no me parece justo que yo la tenga, sería muy egoísta de mi parte- Dijo a punto de quitársela, pero lo detuve. -No Daniel yo te la regalé- Dije sosteniendo su mano. -Y te la regalé consciente de que no podría tomar otro diamante en una década y la verdad eso me tiene sin cuidado, no soy una persona ambiciosa y no lo necesito- -Pero… Es demasiado- Dijo retirando su mano para poder observar la pulsera, un brillo especial apareció en sus ojos. -No lo creo, de verdad sería un honor para mí que te la quedaras- Eso se me fue, pero era la verdad. -Vaya… ¿Estás seguro?- Me preguntó y yo asentí. -Pues… Muchas gracias Adam, de verdad lo aprecio mucho- -Espero que de verdad te guste- -Claro, es muy bonita- Para mí esa pulsera representaba, además de mi amor por él, saber que tenía una oportunidad, verla puesta en él me hacía pensar que él también me quería. La sonrisa que tenía Daniel al ver la pulsera no se comparaba con nada, en ese momento sentí un impulso por besarlo, de verdad iba a hacerlo, traté de acercarme disimuladamente pero… Vibró su celular. -Es Daren, dice que no tardan en llegar- -Oh claro, entonces creo que ya debo irme- Dije levantándome. -Oh no, no lo decía por eso, si quieres quedarte otro rato no tengo problema- Daniel era tan lindo, pero yo sabía que eso lo decía por ser gentil, la verdad era que pensaba que sus amigos malinterpretarian las cosas y eso le daba miedo. -Gracias Daniel, pero es tarde y también necesito descansar para mañana poder hacer las tareas pendientes- -Sí quieres podemos hacer la tarea juntos en la biblioteca- No podía creer sus palabras, sentí que mi corazón palpitaba muy rápido, me emocioné mucho pero trate de no darlo a notar tanto. -Bien, si quieres, solo mándame mensaje y te veo allá- Dije abriendo la puerta y mirándolo al mismo tiempo, estaba muy nervioso. -Seguro, yo te aviso- Dijo Daniel acompañándome hasta la puerta. -Bueno, adiós- Dije despidiéndome con la mano. -Adiós- Dijo Daniel y yo me fui a mi habitación, solo alcancé a escuchar la puerta de Daniel cerrarse. Por fin, una buena amistad se empezaba a formar y tal vez, solo tal vez, podría avanzar como algo más. Entré suspirando a mi habitación imaginando cómo sería el día siguiente, pero en cuanto me acosté en mi cama me llegó un mensaje de las chicas. -¿Cómo te fue? Cuéntanos todo- Dijo Oli y así lo hice, les conté animadamente una reducida parte de lo que pasó y lo que platicamos, se emocionaron mucho por mí y me dijeron que después iban a querer los detalles de nuestra "cita" del día siguiente y también de mi plática con Hannah, pero eso era mejor hablarlo en persona. -No es una cita y mejor ya cuéntenme cómo les fue a ustedes ¿Qué tal el baile?-
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