Mantenerte a Salvo. Loyd Marchell. Camino por los pasillos del palacio, el cual me parece realmente triste, oscuro y sin vida. He estado aquí tanto tiempo que comienza a parecerme aburrido. Pero, ¿quién soy yo para molestar a su majestad con algo tan tonto como redecorar el palacio? Nadie, solo un lacayo más o esclavo, que sería la palabras más propia para describir cómo nos tratan y la miseria de sueldo que recibimos como paga. Sin embargo vale la pena pasar por todo esto, mi hermana lo merece. A pesar de que no la he conocido cómo me hubiera gustado, puedo hacer algo bueno por ella antes de que lo malo ocurra. Antes de que se desate la guerra y todo se vaya por donde vino. Ella ya sabe todo lo que debe de hacer, pero debemos procurar que se mantenga lo más tranquila posible, lo cua

