POV Chris Entro al despacho de Vlad tronándome el cuello. A pesar de haber dormido bastante cómodo, cada mañana me levanto con los músculos de mi cuerpo totalmente tensos. Mi mente puede descansar debido a las píldoras que me tomo, pero mi cuerpo es otra historia. No duele con la intensidad de semanas atrás, pero sigue doliendo. —Tu hija ama estar con la mía. Me he dado cuanta que sabe los cuidados básicos de un bebé y anoche Becky me contó que la cargó y le dio un poco del biberón —dice Vlad, al tiempo que yo cierro la puerta detrás de mí, ya sentado en la butaca—. Es una niña madura para su edad Me acerco al sofá para sentarme, con una leve sonrisa en los labios al pensar en mi hija. —Aerin es especial. A veces me pregunto qué hice para merecerla, para ganarme el ser padre de una

