Narrador Luego de lo sucedido, Lara se mantuvo pensando en Julián todo el día, y es que la palabra que salió de su boca al finalizar su encuentro, la dejo atónita. ¿Me encantas? Ella entendía que a media cogida había cosas estúpidas que se decían, pero un me encanta, significaba mucho, al menos para ella. Tomando asiento del otro lado de su escritorio, la chica cruzo sus brazos sobre su pecho, y luego de pensarlo un poco, dedujo que en cierta parte el deseo desenfrenado de seducir a Julián se debía a la atracción que sentía por él. Sí, él le gustaba, ese era el verdadero motivo, lo cual la hacía sentir un poco culpable, se suponía que ella aún debía amar a Gastón, y no a poco tiempo después de haber sido obligada a casarse, tenía que sentir algo por este hombre. Exhalando el aire de

