-Eres mía Ellinor y no regresaras a Liechtenstein... Sus ojos color caoba pendientes de los míos y de cómo estos reaccionaran, dios, sus palabras son demasiado arrebatas y prometedoras para que pueda creerlas. Magnus no lo comprende esto que estoy haciendo en este momento es romper las reglas pero ¡Jesús! No quiero separarme y dejarlo aquí, es una necesidad que jamás había experimentado. Este cambio, esta muestra me esta afectando porque hace unos días él no podía verme y yo tampoco deseaba verlo... venos ahora aquí, yo acostada en un sillón y el sobre mi presionando su cuerpo al mío haciéndome sentir extraña. No puede ser cierto. -Irónico que lo digas cuando siempre me has tratado mal e incluso me llevaste a un club donde querías "compartirme".- -Te equivocas, solo quería detenerte ahí

