Entro al consultorio del doctor Lewis, me recibe con una sonrisa radiante. Misma que le regreso, por un momento veo sorpresa en sus ojos, pero trata de disimularlo. —¿Cómo te encuentras el día de hoy Logan? —Me pregunta cuando nos sentamos en los sillones del consultorio, coloco mi saco en el brazo de este. —Bien ¿Y usted doc? —Le pregunto y el sonríe amablemente —Bien, también muchas gracias—Responde—Pero te ves realmente bien, contento —¿Usted cree? —Lo sé, ¿Qué pasó en tu vida para que estes de tan buen humor? —Pues… me embriagué—El se ríe suave —¿Debemos preocuparnos por eso? —Dice entrecerrando los ojos —Lo solo, fue solo anoche —¿Y porque tomaste, Logan? —Me pregunta levantando las cejas. Aunque frunzo el ceño, porque yo normalmente no hablo de esto, porque normalmente no

