Me levanto a las 5, no dormí nada, pero no tiene caso seguir perdiendo el tiempo acostado sin hacer nada mas. Me pongo un pantalón, una playera ligera, y salgo para ir a correr a algún lado. Antes de salir le mando un mensaje a Dylan para avisarle que nos vemos en el taller, que tengo que ponerme al corriente. Correr siempre me ha parecido relajante, empecé a hacerlo a los 13 años con papá y solo paré aquel verano. Pero desde entonces, me ha parecido muy relajante. Cuando aun vivía en Alemania, mi padre y yo competíamos con la distancia que recorríamos. Aun lo hacemos. Aunque sea a la distancia. Por mas que intento concentrarme en la música en mis músculos, mi respiración, el camino, mi mente repasa una y otra vez lo que sucedió con Julieta. Acelero el paso, para provocar que mis músculo

