No, simplemente no me puedo resistir a esta chica, y si ella lo desea tanto como yo, no es que sea muy capaz de negarme. Entramos a su cuarto comiéndonos a besos. Su boca es deliciosa, toda ella lo es. —¿Dónde estábamos en tu casa? —Me pregunta juguetona, me gusta esa faceta de ella. Es seductora y muy sexy —Creo que hablábamos de la comodidad de la ropa—Le digo levantando su playera, levanta sus manos, y se la quito. Dejando al descubierto sus pechos. ¿Dejo su brasier en mi casa? Que rico—¿Mejor? Le pregunto quitándome mi playera, mientras desabotona mis jeans. —Mucho mas cómodo—Me dice con esa sonrisa que ilumina el mundo, al menos mi mundo, le bajo el short, junto con su calzón, la necesito desnuda ahora —Ay mierda, no traigo condón—Le digo con frustración , y ella saca una tira

