Stefan Pongo una de mis manos en la mejilla de Oli, la acarició con la yema de mi dedo pulgar. El me mira, parecía nervioso. - Tranquilo, no muerdo.... - digo diciéndole lo que le dije el día que bailamos - A menos que tú quieras, claro.- agregó divertido. - Ya cállate y hazlo.... Río y me acerco a él juntando nuestros labios, el me corresponde el beso. Dios. Nunca algo se había sentido tan bien. Nos separamos y nos quedamos mirando. Yo aún tenía mi mano en su mejilla. - Estás todo colorado - digo riendo. - Si, bueno, para mí fue bastante intenso.... - ¿A qué te refieres? - pregunto confundido. - Es que…. Yo.... Ehmm.... - dice tartamudeando - Yo nunca había besado a nadie. Quedó callado unos segundos - ¿A no? - pregunto extrañado. - ¡No! - dice algo molesto. -

