Oliver Stefan estaciona a una cuadra de mi casa. - Gracias por haberme acompañado - dice. - No tienes por qué agradecer, en serio lo disfruté mucho. - Podríamos repetirlo, cuando quieras. - Eso me encantaría - digo con una sonrisa. Pongo mi mano en la puerta para bajarme, cuando Stefan pone su mano en mi brazo, lo que hace que me detenga. Lo miro. - Hay algo que quiero decirte - dice - Estuve todo el fin de semana tratando de buscar las palabras y no lo logré. - Puedes decírmelo cuando estés listo. - digo algo nervioso - Ahora lo estoy - dice mirándome decidido - Lo que dije ayer era cierto.... Te quiero Oli...... Yo... Yo no estaba buscando nada en absoluto cuando te conocí, para ser honesto cuando cruzamos miradas ni por la mente me pasaba enamorarme así de ti. - suspira

