Al día siguiente Kan vino después del desayuno y me llevo a ver los jardines del Palacio. Cuando subimos al sitio más alto, delante de mí se abrió una vista impresionante a todo el conjunto de la casa del Kan. Me imaginaba que el palacio era grande, mirando por los largos pasillos, pero ni me imaginaba que todo el conjunto era como una ciudad entera. - Durante dos siglos y medio aquí nacieron, vivieron, gobernaron y murieron miembros de la dinastía Heray de Kan. El Palacio no es propiedad personal de un Kan, sino patrimonio familiar de toda la dinastía gobernante. Por eso cada Kan construyó para él un rincón. - El levanto la mano y enseño a mí un edificio colindante en el ala derecha. - Aquel es el mío. - ¿Entonces aquí vive toda la familia? - Si, y por esto tengo un montón de problemas

