Subí a mi habitación a vestirme, con miles de preguntas en mi cabeza y algo duda, ¿por qué Daniel el hermano de Danilo no querría que yo me casara con él? ¿tendrá que ver con lo de la herencia del abuelo? No le di mucha importancia, a fin de cuentas no era mi problema, así que con un poco de emoción subí a mi habitación a tomar una ducha. Dure horas en ella, restregando mi cabello, llenando mi cuerpo de múltiples olores agradables. Salí envuelta en una toalla, me puse ropa de casa y bajé a almorzar. Pensé que Danilo había salido, pero no, me senté en el jardín con el almuerzo y pude visualizarlo en el gimnasio haciendo un poco de ejercicio. Se veía espectacular, el sudor chorreaba por su cuerpo marcado por los pectorales, y los sonidos de su boca cada vez que levantaba una pesa, hacía qu

