Marco Estaba tan concentrada en ese libro, luciendo tan hermosa sin tener que esforzarse, mordio su labio de forma inconsciente y mi cuerpo como siempre respondiendo a la primer señal, me moví, buscando mi pijama, listo para darme un baño con agua fría y calmar estás ganas de ella. — Amigo, tendrás que aguantar un poco, se que no lo entiendes pero ella tiene que descansar — Le dije a mi pene intentando bajar mi erección. Me moví por la habitación libremente, preparando todo para mí baño. — ¿Que haces? — Pregunto, colocando el libro sobre sus piernas. — Me voy a dar una ducha. — ¿Aquí? — Es mi habitación. — Pensé que tomarias cualquier otra cuando me trajiste aquí. — Bueno, yo no dije que haría nada de eso. — No pienso quedarme aquí contigo. — Cerró el libro e intento levantarse.

