Regrese al comedor al escuchar el auto de Marco marcharse, no pienso dejarle todo el trabajo a Zaira, yo insisti en preparar todo esto, lo justo es que yo limpie. Levanté los platos que quedaban sobre la mesa y los lleve a la cocina, Zaira ya se había adelantado con algunas cosas. — ¿Que hace? yo me encargo de todo — Dijo al verme entrar con los platos. — No tengo problema en hacerlo, y en realidad no tengo nada más que hacer. Me costó trabajo convencerla pero al final accedió aunque insistió en ayudarme. Disfrutaba sentirme útil, hacer cosas cotidianas me hacían sentir más como en mi hogar. — Gracias por la ayuda, antes de retirarme ¿podrías darme la dirección que te pedí? — Abrió uno de los cajones de la cocina, saco papel y lápiz y comenzó a escribir. — ¿ Hay algo más en lo que p

