Daisy El viento sopló a su espalda, arrojando su pelo hacia su cara. El cuerpo de Daisy tembló y se balanceó, sin embargo, eso no impidió que siguiera caminando. No tenía ni idea de dónde se encontraba. Había caminado durante un buen rato, el suficiente para notar que debería haberse marchado con unos zapatos más cómodos. Contuvo el aliento. Estaba cansada y helada. Si hubiera sabido que aquello iba a pasar, se habría marchado durante el día, utilizando a Janet como excusa de su salida. Ahora, en cambio, se encontraba en algún punto cercano al Támesis, lejos de su casa… y lejos de James. -Tiene que estar por aquí, ¡maldita sea! ¡Encuéntrenla! Su cuerpo se paralizó y su respiración se aceleró. No. No. No. ¡No! No podía permitir que la encontraran. Sus ojos viajaron a su alrededor, t

