La abofeteó con fuerza, incapaz de controlarse. 'Bofetada, bofetada, bofetada, bofetada, bofetada', su ingle hacía que sus nalgas temblaran con cada rápido impacto. —¡Mmmmph! ¡Mmmmph! ¡Mmmmph! ¡Mmmmph! ¡Mmmmph! —gimió ella. La estaba cogiendo con muchísima fuerza. Por suerte para ambos, su madre llamó a su padre a la sala; de lo contrario, habría bajado y quizás los habría atrapado. Estaba indefensa, su hermano la tenía agarrada con fuerza y la embestía tan rápido y fuerte como podía. No podía respirar, pero no podía mover la almohada porque sus gritos eran demasiado fuertes. —¡Mmmmph! ¡Mmmmph! ¡Mmmmph! —gritó. Estaba perdiendo la cabeza. La idea de follar con su otra hermana lo excitaba muchísimo. Embistió a Amy unas cuantas veces más antes de penetrarla por completo, manteniéndola al

