-No, no es momento de flaquear. - Salgo del pasillo unos me ven, su cara es todo un poema, Ángelo aún no me ha visto está de espalda, Horazio está que se le salen sus ojos al verme, camino hasta el final de la mesa, quedan unas sillas aún desocupadas, me siento en la que está al final frente a Luciano, él no sabe qué hacer, seguro aquí abran muchas personas importantes, no saben en realidad quién es él. -Buenas noche. - Digo con toda mi socarronería y cruzo mis piernas, sé que me veo muy sexy, Ángelo está que no se creé, Maritza se sienta en el lugar dónde iba Débora. - Buenas noche ¿y tú eres? - Me dice una señora muy elegante y con un perfecto acento italiano. -Una amiga del Señor Luciano. - Digo con mi mirada fija en Luciano. - ¿Ha también ha venido a felicitar a mi hijo? - Dic

