Luego de tantos análisis, radiografías, tomografías y quién sabe cuántas cosas más por fin llego el día.
Debo admitir que estoy horrorizada y que necesito muchísimo a Liam pero mi miedo a la compasión y mi orgullo no me permiten buscarlo ademas aún no lo he podido perdonar.
__ Señorita Wilson como se encuentra hoy? -Dr. Murray muy animada pero con mucho miedo, deseando que esto acabe pronto.
__ Es normal que te sientas de esa forma pero no te preocupes todo va a salir bien te doy mi palabra, solo trata de controlar tus nervios porque eso te puede jugar en contra.
Una enfermera viene a prepararme para la cirugía que será dentro de una hora. Ella me repite todo lo que tengo que saber antes de que empiece la operación.
__Como ya te habrá dicho el dr. Murray, la operación dura entre 6 a 7 horas puede que sientas mareos, náuseas, dolor de garganta entre otras cosas luego de la operación.
__Los riesgos sabes que son muchos pero al ser un tumor atendido a tiempo y además benigno agregando que la zona a ser operada no es de alto riesgo, no tienes mucho de que preocuparte de todas formas te voy a repasar los posibles efectos.
• Infección, hemorragias, hemiparesias, afasias, alteración del humor y del carácter, perdida de la visión y la audición, accidente cerebro vascular, convulsiones y edema cerebral. -Esta segura enfermera que es buena idea operarme? digo con una risa nerviosa. Y ella me promete que todo saldrá bien.
-Cuando me llevan a la que va a ser mi habitación para esperar la hora de la cirugía veo que están el señor Keller y Eleonor, Beca y su novio Lewis y la tía Lily, aunque quisiera que alguien más este aqui el que mis amigos me estén acompañando me da muchísimo ánimo y fortaleza.
__Llego la hora Sarah, estás lista? pregunta el dr. Murray con una sonrisa muy optimista. Y yo no dudo en devolverle la sonrisa. -Lista para lo que sea dr., saquemos a Otto de mi cerebro.
En el quirófano todos están sorprendidos por mi ánimo y entusiasmo por más de que por dentro me consuma el miedo, cualquier cosa puede salir mal pero siempre fui muy creyente y confío en que Dios aún no me quiere a su lado.
-Cuento hasta diez como me lo pide el anestesiólogo y de pronto ya me siento adormecida, solo espero que todo resulte bien.